¿Tenés tarjeta de crédito y no sabés cómo usarla? Según explica la especialista en finanzas personales Gloria Ayala Person, la línea de crédito debe entenderse como un activo que protege ante imprevistos urgentes y que exige disciplina para cuidar el historial crediticio y evitar intereses desmedidos.
A continuación, los seis cuidados y estrategias esenciales que plantea la experta:
1. Conocer la fecha de cierre y estirar los plazos sin costo
La fecha de cierre marca el fin del ciclo mensual de compras. Ayala Person aconseja planificar los gastos importantes para el día siguiente al cierre: si el corte es el día 22, realizar la compra el 23 permite ganar hasta unos 40 días de margen hasta el vencimiento sin pagar un solo guaraní de interés, siempre que se cancele el total facturado.
2. Cumplir estrictamente con la fecha de vencimiento
Abonar el extracto en o antes de la fecha límite evita cargos por mora y construye un perfil de “buen pagador” ante el sistema financiero, lo que facilita negociar mejores tasas, mayores líneas de crédito y plazos más convenientes a futuro.
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3. El pago mínimo no es una cuota sostenible
Cubrir únicamente el saldo mínimo erosiona la línea de crédito disponible y genera intereses acumulativos. Lo recomendable es pagar siempre el 100% de la deuda mensual; si es necesario financiar un saldo, debe abonarse un monto superior al mínimo para no agotar el cupo operativo del plástico.
4. Entender el impacto de las compras en cuotas
Al fraccionar una compra en cuotas fijas, ese monto mensual compromete de forma obligatoria una porción de la línea disponible y debe integrarse al presupuesto como un compromiso ineludible. La especialista recalca proyectar qué destino tendrá ese dinero una vez finalizado el plan de pagos para no diluir el excedente.
5. Centralizar servicios en débitos automáticos
Concentrar facturas de servicios básicos (luz, agua, telefonía, seguros, cuotas escolares) en débito automático unifica los vencimientos en una sola fecha y facilita el control presupuestario desde el extracto. No obstante, al tratarse de costos fijos mensuales, deben saldarse íntegramente al vencimiento: nada debe financiarse por un período mayor a su vida útil.
6. Separar gastos habituales y usarlos como medio de pago
Destinar una tarjeta específica para rubros cotidianos variables —supermercado, combustible o farmacia— permite fijar topes mensuales y auditar desviaciones. En este esquema, el plástico opera estrictamente como medio de pago seguro y no como crédito a largo plazo, exigiendo el pago total de la liquidación cada mes.
Como resume Ayala Person, la tarjeta de crédito funciona como cualquier otra herramienta: su efectividad depende del objetivo con el que se utilice. Su integración ordenada dentro de un presupuesto controlado y proyectado permite aprovechar promociones, seguridad operativa y liquidez sin comprometer la estabilidad económica familiar.
