Dinac y Seam se responsabilizan una a otra por excavación en aeropuerto

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Datos fiscales y documentos a los que accedió nuestro diario re- velan indicios de aparente connivencia inicial entre la Secretaría del Ambiente (Seam) y la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac) para la extracción de tierra del aeropuerto. Ahora que las papas queman, ambas entidades se acusan mutuamente.

El titular de la Dinac, Carlos José Fugarazzo, afirmó ayer que la Seam no puede decir que no sabía de las obras a ser ejecutadas en el aeropuerto, porque se le enviaron en su momento todos los documentos y planos. Además, alegó a su favor que hasta ahora Seam no le prohibió seguir los trabajos.

“En la carpeta fiscal están todo documentados los pedidos que hice y la respuesta que me dieron”, alegó. Preguntado sobre cuál sería el motivo del cambio de postura de Seam, que anteayer aclaró que nunca dio permiso para grandes excavaciones sino para desagües perimetrales a la pista, Fugarazzo respondió: “No sé. Me estoy haciendo esa misma pregunta hace 15 días”.

Sobre por qué se hizo caso omiso a unos dictámenes de Recursos Hídricos de Seam acerca de pedir evaluación de impacto ambiental, manifestó: “Es lo mismo que pidas un permiso para tu casa. Llevás tu plano a la Municipalidad, pero vos no sabés el movimiento interno, lo único que sabés es lo que luego la Municipalidad te responde: podés hacer tu casa o no podés”.

Asimismo, se le hizo notar a Fugarazzo que hay motivos como para sospechar de un preacuerdo o connivencia Dinac-Seam, y que ahora se lavan las manos: “Yo no tengo nada por qué lavarme las manos, hice todo en tiempo y forma, tengo todos los permisos. Al fin y al cabo, ¿yo soy quien solicitó permiso y al final soy el que hago las cosas mal?”, se defendió.

Preguntado si medianamente no pudo imaginarse que una excavación de esa magnitud (2.000 m de largo, 35 de ancho y 5 de profundidad) debía tener evaluación ambiental, alegó que él no puede decir si hacía falta o no, “porque no soy ambientalista. ¿Pero qué hago yo? Solicito autorización al ente encargado de esto. Ellos son los que tienen que decirme qué hacer”.

Antecedentes

Los antecedentes indican, por ejemplo, que la anterior directora de Recursos Hídricos de Seam, Silvia Spinzi, emitió dos dictámenes acerca de estas obras, y en ambos recomendó la evaluación ambiental.

Luego, coincidencia o no, Seam sacó a Spinzi y puso en ese cargo a Daniel González, ex secretario general de Seam, que no se opuso a las obras.

Por su parte, el asesor jurídico de Seam, Ángel Daniel Lird, emitió primero una resolución (Nº 329/12) que recomienda pedir a Dinac que siga el proceso habitual para obtener el permiso. Posteriormente, según Resolución N° 30/13, el mismo asesor dice que se puede eximir de la evaluación ambiental a las obras del Silvio Pettirossi, aceptando como argumento el Art. 9, Ley 294/93, por motivos de defensa nacional.

Al respecto, fuentes jurídicas comentaron ayer que el referido Art. 9 no está reglamentado, por lo que el funcionario público no tiene discrecionalidad para interpretar la ley, sino que debe limitarse a cumplirla.

La gran beneficiada en todo esto fue la contratista Las Residentas (CIV de Isacio Vallejos y M&T de Julio Mendoza), que facturó al Estado más de un millón de dólares por el terraplén del tramo II de la autopista Ñu Guasu construido con las tierras sacadas casi sin costo alguno del aeropuerto.