Es de esperar una fiesta cívica en que se elija a los mejores candidatos

Los partidos y movimientos políticos elegirán mañana a sus candidatos a concejales e intendentes que competirán por esos cargos en las elecciones municipales del próximo 4 de octubre. Una de las importantes innovaciones de la legislación electoral vigente han sido precisamente las elecciones internas simultáneas para que las organizaciones participantes decidan, mediante el voto de sus respectivos miembros, quiénes serán sus candidatos en los comicios municipales y nacionales. Se ha acentuado así la legitimidad de las candidaturas, pues ya no surgen de una convención, sino de la voluntad de los propios afiliados. Como también el voto preferencial, que permite en cierta medida desbloquear las listas, contribuye a empoderar al afiliado, es deseable que se aproveche la reforzada democracia interna para concurrir a las urnas y optar por los mejores precandidatos. Está en manos de los electores que en las próximas elecciones municipales haya candidatos más aceptables que en las anteriores, por el bien de los pueblos y ciudades y de todo el país.

Los partidos y movimientos políticos elegirán mañana a sus candidatos a concejales e intendentes que competirán por esos cargos en las elecciones municipales del próximo 4 de octubre. Una de las importantes innovaciones de la legislación electoral vigente han sido precisamente las elecciones internas simultáneas para que las organizaciones participantes decidan, mediante el voto de sus respectivos miembros, quiénes serán sus candidatos en los comicios municipales y nacionales. Se ha acentuado así la legitimidad de las candidaturas, pues ya no surgen de una convención, sino de la voluntad de los propios afiliados. Como también el voto preferencial, que permite en cierta medida desbloquear las listas, contribuye a empoderar al afiliado, es deseable que se aproveche la reforzada democracia interna para concurrir a las urnas y optar por los mejores precandidatos.

En 2021, la participación ciudadana en los comicios internos simultáneos previos a los municipales no llegó al 50%. Aunque en ellos el sufragio no sea obligatorio, es deseable que esta vez dicho porcentaje sea al menos alcanzado, para que el próximo 4 de octubre los contrincantes cuenten con respaldo previo más amplio. Dado que el “internismo” es bastante fuerte, sobre todo en los dos partidos tradicionales, también conviene que los ánimos no se agiten hasta el punto de que se generen incidentes. Para ello, en cada uno de los municipios, los precandidatos tendrían que dar muestras de sensatez, guardando la compostura y, eventualmente, llamando a la calma a sus seguidores. Este domingo no deberían abrirse heridas que podrían arrastrarse hasta las elecciones comunales, afectando las chances de las propias organizaciones políticas.

Aunque sea obvio, la experiencia enseña que no está de más esperar que los competidores se abstengan de utilizar bienes públicos para movilizar a sus votantes, entre otras tentaciones como la compra de votos o el “alquiler” de cédulas de identidad. En estas elecciones internas, los programas de Gobierno municipal generalmente importan menos que la adhesión a cierto sector partidario y la simpatía o el rechazo que despierten quienes aspiran a postularse en las elecciones “externas”. Si algo valen las cualidades personales, como es deseable, los votantes tendrían que optar por quienes sean honestos, capaces y diligentes, dándoles un voto preferencial en la lista de precandidatos a concejal. No resultaría difícil identificarlos, sobre todo en los pequeños municipios, donde se conocen de sobra los problemas locales y las personas que podrían encararlos por el bien de todos.

Desde luego, con el mismo criterio habría que elegir al precandidato a intendente: conviene que, en aras del bien común, los afiliados a una agrupación política pongan a consideración de la ciudadanía a sus mejores correligionarios. Ojalá que quienes sean elegidos estén a la altura de las exigencias de los cargos que buscan alcanzar, para que el 4 de octubre los votantes puedan escoger algo más que el mal menor. En general, la gestión de los gobiernos municipales resulta decepcionante; es hora de que ellos respondan a las demandas de los vecinos en materia de servicios e infraestructura, lo cual dependerá en gran medida de los resultados de estos comicios.

El buen sentido y el conocimiento de las carencias comunales deben prevalecer sobre el clientelismo y la indiferencia, para que las municipalidades dejen de castigar a los vecinos con la corruptela, la ineptitud y la negligencia. Estas elecciones internas tendrían que conducir a una amplia renovación de las autoridades locales, para lo cual es indispensable, cabe reiterarlo, que los votantes sean conscientes de su obligación moral de optar por los mejores precandidatos, según su leal saber y entender. Está en sus manos que en las próximas elecciones municipales haya candidatos mucho mejores que en las anteriores, por el bien de los pueblos y ciudades y de todo el país.