Reiteradas promesas del MOPC sobre la avenida Artigas son una burla a la ciudadanía

El calamitoso estado de la importante Avenida Artigas, principal vía de acceso a la capital de quienes vienen del Chaco y del norte de la región oriental, sigue exigiendo la intervención del MOPC, pese a existir una antigua promesa en tal sentido tras haber cedido la Municipalidad parte del Jardín Botánico para construir la Costanera Norte. Se trata de una lamentable historia de larga data, que mucho dice de la ineficiencia del aparato estatal. Ya en 2017, siendo ministro Ramón Jiménez Gaona, el citado organismo había prometido realizar trabajos en la avenida, y en septiembre de 2023, la ministra Claudia Centurión dijo que el mejoramiento de dicha vía sería una prioridad en los primeros cien días días de Gobierno: con toda evidencia, no lo fue en absoluto. En diciembre del año pasado, la ministra anunció que la avenida “se convertirá en el corredor verde por excelencia de Asunción”, entre el Jardín Botánico y el Parque Caballero, pero la citada arteria sigue en calamitoso estado.

El calamitoso estado de la importante avenida Artigas, principal vía de acceso a la capital de los vehículos provenientes del Chaco y del norte de la región Oriental, sigue exigiendo la intervención del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), pese a existir una antigua promesa en tal sentido, tras haber cedido la Municipalidad parte del Jardín Botánico y Zoológico para la construcción de la Costanera Norte. Se trata de una lamentable historia de larga data, que mucho dice de la ineficiencia del aparato estatal.

Ya en 2017, siendo ministro Ramón Jiménez Gaona, el citado organismo había prometido realizar trabajos en la avenida por la que circulan a diario más de 25.000 vehículos. En septiembre de 2023, la ministra Claudia Centurión había dicho al por entonces intendente Óscar “Nenecho” Rodríguez que el mejoramiento de dicha vía sería una prioridad en los primeros cien días de Gobierno: con toda evidencia, no lo fue en absoluto.

En diciembre del año pasado, la ministra anunció, en presencia del presidente de la República, Santiago Peña, que la avenida “se convertirá en el corredor verde por excelencia de Asunción”, en el tramo comprendido entre el Jardín Botánico y el Parque Caballero. Dijo, además, que el proyecto ya había sido presentado al Ministerio de Economía y Finanzas para “recibir las autorizaciones correspondientes”. Hasta hoy, las autorizaciones no habrían sido otorgadas o el MOPC se habría cruzado de brazos. Este organismo ya no informa acerca de su ejecución presupuestaria mensual, pero salta a la vista que ella sigue siendo nula en lo que al “corredor verde” atañe.

Esta “deuda histórica que se tiene con Asunción”, en palabras de la ministra, ni siquiera ha empezado a ser saldada, pues continúa en agua de borrajas el emprendimiento que sería financiado bajo la Ley Nº 5074/13 (“Llave en mano”), según la cual una firma constructora diseña, construye y logra el financiamiento de una construcción pública, que el Estado habrá de reembolsar a largo plazo. El MOPC no ha creído necesario revelar los detalles del plan, como los referentes al monto de la inversión, al llamado a licitación y a los aspectos técnicos.

En suma, sigue sin dar cumplidas explicaciones sobre el proyecto aún no ejecutado, como si fueran banales los anuncios de la ministra y el tiempo transcurrido, así como las penurias de los conductores, forzados a eludir baches y alteraciones de la capa asfáltica no señalizados, que ponen en riesgo la vida y dañan los vehículos. Más allá de la estética urbana, aquí está en juego la seguridad en el tránsito, vulnerada, en última instancia, por la notoria negligencia del MOPC. La penosa circunstancia de que ya hayan pasado nueve años sin que nada se hubiese emprendido, enseña una vez más que las dilaciones son la regla en la función pública.

Para peor, los responsables no creen necesario ilustrar a la ciudadanía acerca de los motivos por los que las acciones anunciadas no son emprendidas. No deberían confiar en la desmemoria, porque los archivos pueden ser implacables: más allá de la falta de respeto, en estos tiempos resulta ingenuo pretender “matar con el silencio”. Por de pronto, no se puede si no continuar insistiendo en la necesidad de reparar integralmente la avenida General Artigas, incluso en homenaje a este prócer.

El impresionante “corredor verde”, anunciado a todo lo alto, se hace esperar en demasía, de modo que habrá que instar a quien ejerce el Poder Ejecutivo a prestar atención a este proyecto, aún frustrado por motivos que el MOPC no cree conveniente revelar. Se diría que este órgano mintió desde un principio o que le cuesta confesar su ineptitud o negligencia. En uno u otro caso, está en deuda con la población, junto con el propio presidente Santiago Peña, que se habría desentendido también del tema. No está nada bien burlarse de la gente.

Ya es hora de que se den las razones por las que no se hace realidad lo prometido hace ya nueve años: han pasado tres gobiernos y todo sigue igual o aún peor, razón de más para insistir en la ineficiencia estatal, a la que se suma el desprecio gubernativo hacia la opinión pública, a la que ni siquiera se le da excusas, como si fuera un convidado de piedra. El Gobierno acostumbra a jactarse de las obras que realiza como las más grandes o importantes de la historia de nuestro país, pero a este paso, es el MOPC el que va a llegar a ser la más ineficiente cartera de ese ramo de la historia.