El blanqueo perpetrado ignora las “terribles prácticas ilegales” detectadas por el interventor Carlos Pereira en la gestión de Nenecho, ejemplificadas por el presunto desvío de 512.000 millones de guaraníes, una de las siete causas abiertas que el Ministerio Público sigue investigando, con escasos resultados hasta el momento. El sucesor Bello ha modificado muy poco el desastroso estado en que se hallaban las cosas, incluso empeorándolas en lo que atañe al cuantioso personal. El interventor había dicho que para reestructurar en un mes la deuda municipal, que en noviembre de 2025 era de 328.000 millones de guaraníes, se podría prescindir de 3.000 de los 9.119 funcionarios. El intendente de hoy apenas se desprendió de 150 y, tras un desempeño de cinco meses, cerró el año con la Municipalidad gastando en salarios 728.323 millones de guaraníes, es decir, quince veces más que en obras, y el doble de lo abonado en tal concepto en diciembre de 2024.
Increíblemente, el Sindicato de Obreros y Empleados de la Municipalidad de Asunción, que representa a miles de asalariados superfluos, abogó por la aprobación del balance, aduciendo que, de lo contrario, no se recibirían quince camiones recolectores de basura ya adquiridos y mentando el fantasma de la privatización del servicio. Es pertinente recordar que el art. 276 de la Ley Orgánica Municipal (LOM) responsabiliza a los ediles con sus bienes, según las leyes civiles y penales, por los daños causados a la Municipalidad por actos y operaciones que autoricen contra las normas legales. Cabe presumir que serían responsables penalmente quienes aprobaran un balance que encubra la comisión de hechos punibles.
Casi todos los concejales de la ANR convalidaron las canalladas administrativas cometidas el año pasado por Nenecho y Luis Bello. En su mayoría, aspiran a ser reelectos, lo que hace esperar que Asunción siga en las mismas vergonzosas condiciones actuales, notablemente agravadas desde 2021. Optaron por atender las necesidades de la clientela política enchufada en el Presupuesto, en detrimento de la población capitalina. A la vez, “blanquearon” a Nenecho y a Luis Bello, sin temer sanciones legales ni electorales. Los votantes ya tendrían que estar bien informados acerca de las “terribles prácticas ilegales” que se han venido cometiendo, como para volver a confiar en quienes las han consentido.
Ya es suficiente con tanta ignominia: los asuncenos no deben seguir tolerando la iniquidad que supone vivir en una ciudad desgobernada con toda impudicia, tanto desde la Intendencia como desde la Junta Municipal. Es de esperar que las víctimas no vuelvan a equivocarse y que en los próximos comicios no voten más por sus verdugos.