El exintendente dejó la Comuna devastada con una deuda de G. 12.000 millones, denunció González. Aclaró que la auditoría permitirá detectar hechos de corrupción en la Municipalidad y al mismo tiempo deslindar responsabilidades sobre las irregularidades, según indicó.
Adelantó que solicitará que el control financiero se centre especialmente en los recursos del Fondo Nacional de Inversión Pública y Desarrollo (Fonacide) y los royalties transferidos por el Ministerio de Hacienda para la construcción de escuelas y obras de infraestructura, respectivamente.
Calles destrozadas
Las calles terraplenadas, empedradas y asfaltadas de los barrios y compañías de Capiatá están destrozadas y la Municipalidad no tiene recursos económicos para paliar los problemas viales reclamados por los vecinos, aseguró el intendente González. Ante la acuciante situación financiera de la Comuna analiza recurrir a un préstamo de G. 3.000 millones para reparar las vías que están situación más crítica.
Además, en diciembre ya se vio obligado a un préstamo de G. 2.000 millones para pagar salarios atrasados y aguinaldos a los funcionarios, según admitió.
