En términos astronómicos pasará “muy cerca”, pero no existe posibilidad alguna de colisión con la Tierra.
El objeto espacial pasará cerca del planeta tras haber esquivado al Sol y luego continuará su camino hacia Júpiter, antes de volver hacia el centro del sistema solar.
La visita de hoy es una “oportunidad excepcional” para los astrónomos y los aficionados para observar el cielo, subrayó la NASA en su web. Su superficie, dos veces más reflectante que la de la Luna, sería visible a través de un telescopio, una o dos noches.
