El horario de verano comenzó a aplicarse en Uruguay en 2006 con el objetivo de ahorrar energía eléctrica.
En el Consejo de Ministros de este lunes el Gobierno decidió aceptar la propuesta realizada a través de la Cámara Uruguaya de Turismo por parte del sector gastronómico, que reclamaba desde hace varios años que no se aplicase el horario de verano en el país.
Con esta medida, lo que busca el Gobierno uruguayo es “favorecer el consumo” durante los meses de verano y provocará que “eventualmente” se alarguen “los turnos en la gastronomía”, dijo el subsecretario sobre esta decisión.
El presidente de la Cámara Uruguaya de Turismo, Luis Borsari, explicó que para apoyar la propuesta se presentó un estudio en el que se estima que sin el cambio horario “los ingresos procedentes de la actividad turística pueden multiplicar por seis el ahorro energético” que se tenía con ese cambio de hora.