Respuesta estatal es insuficiente ante la alta demanda de adictos

El “Día internacional contra el trafico ilícito y el abuso de drogas” se conmemora cada 26 de junio. La deuda de Paraguay es grande en cuanto a brindar y asegurar tratamiento de personas con problemas de adicción, pese a la lucha contra el flagelo. Hay un solo centro nacional especializado, pero no da abasto.

Respuesta estatal es insuficiente ante la alta demanda de adictos
Respuesta estatal es insuficiente ante la alta demanda de adictosArchivo, ABC Color

Paraguay contaba con la Ley Nº 357/72, pero esta fue modificada y actualizada por la Ley Nº 1340/88, que establece los mecanismos de represión del tráfico ilegal de sustancias, así como las medidas de prevención y recuperación de las personas farmacodependientes.

Pese a tener una norma legal para atacar el problema, la problemática de las drogas se acentúa año a año. Hoy ya no se puede hablar de un territorio que no padezca de este mal.

En este sentido, se habla de drogas lícitas como el alcohol y el tabaco, e ilícitas, como la cocaína fumable, chespi o crack, la marihuana y la cocaína clorhidrato, además de las sintéticas: LSD y éxtasis, consumidas, pero en un menor porcentaje.

Contrariamente a lo que se cree, el problema de drogas no es solo una cuestión de las zonas urbanas, ya que también llegó a las rurales y no discriminan clase social ni nivel de poder adquisitivo.

La demanda

El tabaco y el alcohol son considerados como “puertas” al mundo de las drogas ilegales. Hasta 2017, Paraguay destinaba US$ 270 millones para tratar enfermedades ocasionadas por el tabaco, según informe del Observatorio Nacional de Drogas de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad).

Además, los bajos impuestos al tabaco favorecen esta situación de consumo.

El alcohol, por su parte es la causa principal de muertes prematuras por enfermedades crónicas y en accidentes de tránsito, sobre todo en hombres. La edad, en la que mayormente se inicia con su consumo, promedia 13 años.

Un 23% de las personas en tratamiento por problemas de consumo –según datos de 2017– indicaron que se iniciaron con el tabaco y el 46,6%, con el alcohol.

En cuanto a las sustancias ilícitas, la marihuana, la cocaína y el crack son las más consumidas. La edad promedio en la que se inicia el consumo de las dos primeras es de 14 años, en tanto que la tercera es de 13 años o menos, plena etapa escolar.

Datos del 2019 del Centro Nacional de Prevención y Tratamiento de Adicciones (Cenptra) revelan que el 82% de los pacientes eran policonsumidores y solo 18% monoconsumidores. De los últimos, 75% consumía solo crack, 15% marihuana y 10% cola de zapatero.

La oferta

El tráfico de drogas es una actividad que tiene sus zonas de mayor operatividad y que constantemente es atacada por los organismo del Estado como la Secretaría Nacional Antidrogas y el Departamento Antinarcóticos de la Policía Nacional.

A nivel fronterizo, la zona norte del país produce la marihuana que va principalmente al Brasil, al igual que a la Argentina, Uruguay y Bolivia. La cocaína también va al mercado brasileño, argentino, chileno y boliviano.

Sin embargo, el chespi o crack es intrafronteras y donde más está presente es entre la población vulnerable en asentamientos, zonas ribereñas, aunque también en la población de buen pasar.

Tratamiento

La Ley 1340/88 establece la creación del “Consejo Nacional de Prevención de la Farmacodependencia y Recuperación del Farmacodependiente”, dependiente del Ministerio del Interior, pero nunca se creó. Hasta hoy Cenptra es el único que realiza desintoxicación y tratamiento. También hay centros privados cuya estadía cuesta G. 5 millones en adelante por mes.

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ariel.espinoza

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