CAACUPÉ (Desiré Cabrera, redacción regional). El religioso César Nery Villagra afirmó que es precisamente la juventud la que es convocada a purificar desde la Iglesia el tejido social de la nación, “a combatir con las armas de Dios los vicios, la droga, el aborto, los secuestros, la violencia y la injusticia social”.
Enfatizó que con sus ideales y su vigor juvenil deben oponerse con todas sus fuerzas a la maquinaria de la cultura de la muerte en sus diversas formas e instaurar en cambio la cultura de la vida y la civilización del amor. Cientos de personas participaron de la celebración litúrgica, que se realizó en la explanada de la basílica de Caacupé.
Reconstruir el país
El prelado recalcó que reconstruir el país requiere de valentía, decisión y grandeza, y que por ello se necesita de jóvenes que puedan influir en todos los lugares donde les toque actuar, incluyendo las oficinas del Estado.
Recalcó que pueden lograrlo teniendo en cuenta que es propio del joven ser valiente, afrontando las situaciones con audacia, con coraje, e ir contra la corriente. Señaló que por ello es que resulta muy triste que un joven tenga que huir de los desafíos y verlo “jubilado” antes de tiempo, así como verlos sumidos en la droga, sin esperanzas y sin futuro, sin estudiar ni trabajar y sin oportunidades.
El presbítero Villagra afirmó que es un desafío para los jóvenes y para todos los ciudadanos no permitir que los maneje la cultura de la muerte, sino la misericordia y el perdón.
El religioso finalizó su sermón diciendo que “el Paraguay necesita de jóvenes dispuestos a servir, alegres, sencillos y solidarios, que amen la justicia, la verdad y estén abiertos a la vocación sacerdotal y religiosa, o conformar familias ejemplos de amor”.
