Construir sin excluir ni rechazar a nadie

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El papa Francisco arribó ayer a La Paz, sede del Gobierno, y pidió a sus autoridades construir un país sin exclusiones. Valoró el crecimiento económico de Bolivia, pero advirtió que la abundancia de unos no se debe construir sobre la escasez de otros.

El Pontífice, de 78 años, abandonó a la mañana Ecuador y a la tarde arribó a Bolivia, la segunda etapa de su visita pastoral que culminará entre el viernes y el domingo en Paraguay.

Miles de personas salieron a las calles para saludarlo en la fría tarde paceña a 3.600 metros de altura. Durante el viaje, el tema obligado de la comitiva papal fueron los efectos de la altura, ya que en Quito algunos sintieron malestares que en general todos sobrellevaron. A la noche se volvió a Santa Cruz para continuar hoy una agenda apretada que incluye la celebración de una misa a las 9:00 en la plaza del Cristo Redentor, luego a las 16:00 habrá un encuentro con los religiosos y a las 17:30 estará en el II Encuentro Mundial de Movimientos Populares que se realizará en el Centro Expoferia de Santa Cruz.

En Bolivia, el Papa valoró el progreso económico y los pasos que se dan para incluir a amplios sectores en la vida económica, social y política del país, con una Constitución que reconoce los derechos de los individuos, de las minorías, del medioambiente y con unas instituciones sensibles a estas realidades, pero advirtió que ese progreso no debe excluir ni rechazar a nadie.

Bolivia actualmente tiene varios exiliados como el senador Roger Pinto Molina, quien se refugió en Brasil y el gobernador Mario Cossio en Paraguay, son los más representativos.