Egoísmo suicida de políticos corruptos

Este artículo tiene 11 años de antigüedad

Cada día son más los pensadores de diferentes ciencias sociales que vienen demostrando que el egoísmo es un comportamiento destructivo socialmente y autodestructivo personalmente.

Hay muchas razones para apoyar estas afirmaciones. Los humanos necesitamos imperiosamente de los demás, nadie es totalmente autónomo, todos somos limitados, no nos autoabastecemos, somos interdependientes y además vulnerables.

Hasta la neurología ha descubierto que nuestro cerebro está hecho para la cooperación, tiene neuronas que predisponen al comportamiento cooperativo. Patricia S. Churchland lo demuestra en su libro “El cerebro moral” (2012).

Hay mucha distancia entre el amarse a sí mismo, que es necesario y mandamiento de Dios, que posibilita el amar a los demás. y el egoísmo que niega el amor a los demás y se cierra en sí mismo ante los demás, anteponiéndose a ellos, negándoles lo debido para la convivencia y supervivencia de todos.

Pensar en beneficios para sí solo, más todavía si se le roban derechos y bienes a los demás, es impedir la sociabilidad mínima necesaria para que el mismo egoísta y los demás puedan realizarse como humanos. Esencialmente somos seres sociales. Nacemos gracias a la relación de una microsociedad, la pareja madre y padre, nos criamos en su amparo y amor y del resto de la familia, que vive en el contexto vecinal y es parte de la sociedad comunal. Como dijo Martin Buber, el yo solo se realiza con y en el tú.

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

El egoísmo engendra rechazo, aislamiento y animadversión. La internacionalmente famosa, especialista en ética, doctora Adela Cortina, en su inspirado libro “¿Para qué sirve realmente la ética?” (2013), dice que “hay que transitar del egoísmo estúpido a la cooperación inteligente”.

Refiriéndose a los políticos corruptos, que se aprovechan de su eventual posición en el poder para enriquecerse robando para sí y sus familiares, esos que legislan o administran los bienes que aportan los ciudadanos para el bien común, esos que ganan sueldos y sobresueldos desmedidos, refiriéndose a ellos dice: “Ningún país puede salir de la crisis si las conductas inmorales de sus ciudadanos y políticos siguen proliferando con toda impunidad”.

Es inútil que se esté dando limosna con dinero del estado a miles de familias pobres para sacarlos de la pobreza y superar la grave crisis de inequidad de nuestra población, mientras el mismo gobierno que reparte millones de limosnas permite sobresueldos escandalosos a funcionarios privilegiados y robos descarados a las arcas del bien común.. Tapar los síntomas de la pobreza no es resolver las causas de la pobreza.

Adela Cortina preguntaría ¿dónde está la inteligencia de estos políticos corruptos, que en vez de cooperar con la justicia y la equidad de todos los ciudadano, se atrincheran en el egoísmo estúpido a corto plazo, provocando en la ciudadanía indignación y vehemente deseo de recuperar la soberanía del pueblo que le reconoce la Constitución Nacional?

“Más vale sembrar amigos que enemigos, aliados que envidiosos y adversarios, cooperar que buscar conflictos”. “Es prudente…el que no se ofusca por ganar y mostrar su fuerza o su habilidad derrotando a todos, el que ejerce la virtud del saber dar y recibir cuando conviene…porque las gentes toman nota y pueden vengarse o romper la baraja” (2013,76).

Por lo visto nuestros políticos corruptos piensan que la gente tiene alzheimer y que corrompiendo a jueces y ministros de la justicia van a quedar eternamente impunes, que al fin el pueblo olvida estas cosas que todo el mundo hace. No saben que hay cambios irreversibles especialmente en la población joven. No se dan cuenta que hay redes sociales y capacidad de organización y convocatoria de indignados como nunca las hubo. No se dan cuenta que la memoria se ha consolidado en los discos duros de las computadoras, en las grabaciones de los celulares multifuncionales, en los recursos tecnológicos para tener memorias digitales externas incluso a las computadoras y comunicables en segundos para todo el mundo.

La memoria y la transferencia de la indignación se han multiplicado en todos los sentidos. Lo que están haciendo los corruptos está grabado y llegará el día que será imposible atajar la búsqueda y el ejercicio de la justicia ahora corrompida.

El egoísmo voraz de los políticos corruptos, además de estúpido es suicida.

jmontero@conexion.com.py