El juez Eulogio Julián López Aquino confirmó el blanqueo en julio de 2018 del entonces diputado José María Ibáñez (ANR, Añetete), imputado por los “caseros de oro”, quien hizo nombrar a tres cuidadores de su quinta como funcionarios de la Cámara Baja. Los fiscales Victoria Acuña y Nelson Ruiz propusieron el blanqueo.
Una investigación periodística confirmó que los tres peones realizaban tareas particulares en Estanzuela (Dpto. Central) y no asistían a las oficinas legislativas. Además, el legislador y su esposa, la abogada y exmodelo Lorena Plabst, se quedaban con casi todo el salario de los “caseros”, según la denuncia.
Pese a ser salvado por la justicia y la mayoría de sus colegas de la Cámara Baja, Ibáñez se vio obligado a renunciar como legislador por el departamento Central el 6 de agosto de 2018, debido a la fuerte presión ciudadana.
Ayer la Corte Suprema de Justicia, por unanimidad, le confirmó al juez López como juez de Etapa Preparatoria de la circunscripción Judicial de la Capital, en una terna que también estuvo conformada por los abogados César Augusto Cañete Prette (relator del despacho de la ministra de la Corte Miryam Peña) y José Claudio Domínguez Ayala.
Halagaron al cuestionado juez
En la sesión de ayer, la ministra Llanes mocionó la confirmación del juez López y leyó su currículum. Seguidamente el titular de la Corte Eugenio Jiménez Rolón agregó que López no tiene antecedentes en el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, según el legajo por lo que corresponde ser confirmado.
El ministro Alberto Martínez Simón secundó la moción de Llanes. Le elogió y dijo que fue su compañero de promoción incluso. La ministra Miryam Peña votó también por López aunque dijo que uno de los ternados trabaja en su despacho. Por su parte, el ministro Luis María Benítez Riera expresó: “Acompaño también señor Presidente la propuesta por los mismos fundamentos. Lo conozco por su trayectoria vasta en el Poder Judicial. Es un juez probo, honesto, diligente. Entonces me sumo a lo ya manifestado”, dijo.
