El centenario de Olga Blinder

El pasado 30 de diciembre de 2021 se cumplieron los 100 años del nacimiento de uno de los nombres que más sonaron dentro de la escena artística paraguaya para el mundo. Olga Blinder (1921-2008), artista y maestra, dejó huellas no solo en galerías y bienales, sino en alumnos que la recuerdan con el mayor de los cariños.

Obra de Olga Blinder.
Obra de Olga Blinder.gentileza

Un mito, una realidad. “En la tardecita del 30 de diciembre de 1921, en la casa de la pareja formada por Manuel Blinder y Juana Grosman, ubicada en la calle Yegros e/ Herrera y Azara, estaba naciendo una niña a quien pusieron por nombre Olga, en el seno de una familia de origen judío proveniente de Ucrania. Y así comienza la historia de esta gran mujer que mucho aportó a la cultura paraguaya”, relata el arquitecto y artista William Paats.

Cuenta que Olga era la primera hija, la nieta mayor, sobrina y bisnieta; siempre fue la primera, lo que de alguna manera incidió en su carácter, el sentido de responsabilidad y rectitud que con el correr de los años se fue acentuando y la caracterizaron siempre. “Según escribió en su biografía Teresa Gossen, fue al primer grado en la Escuela Pancha Garmendia y al año siguiente se trasladó al Colegio Internacional, en el que culminó sus estudios secundarios con notas sobresalientes en el año 1938.

Como le gustaban las matemáticas y tenía aptitudes para el dibujo, quiso estudiar arquitectura; como no había esa carrera en Asunción, se inscribió en la Facultad de Ingeniería. Meses antes, teniendo veintiún años, se casó con Isaac Schvartzman, su tío segundo y varios años mayor que ella”.

Su primer embarazo hizo que abandonara los estudios universitarios, y tuvo tres hijos: Silvia, Carlos (fallecido) y Bernardo, comenta Paats y agrega que el fallecimiento de Carlos le produjo mucho dolor, por lo que su marido le inscribió en el Ateneo Paraguayo, donde Ofelia Echagüe Vera impartía cursos de pintura, arte que nunca más abandonó.

La gran personalidad de Olga Blinder

Explica Paats que hablar de la personalidad de Olga es entrar en terreno árido, ya que era estricta a más no poder; su enemigo era “el así nomás, o ya da ya”, sobre todo si se trataba de presentar un texto o dar por finalizada una obra. “Leía y releía y comentaba con rigidez. Así como en contrapartida era una persona de mucha humanidad y sentimientos; si bien le costaba demostrar, los muy cercanos podíamos percibir ciertos estados de ánimo. Creo que nunca la vi derramar una lágrima, aun cuando me tocó acompañarla hasta abordar el avión que la llevaría a Nueva York al enterarse del fallecimiento de su nieta mayor, Irene, que fue un golpe tremendo para ella; era su nieta mayor, su preferida”.

A pesar de esas características, tenía mucha facilidad para socializar con cualquier persona, dice William, y agrega que fue así que Blinder pudo hacer tantas cosas a lo largo de su vida, desde trabajar con los chicos en la Escolinha de Arte, en el Tei-Taller de expresión infantil, con los jóvenes y adultos en los cursos de arte del IdeA-IDAP (Instituto para el Desarrollo Armónico de la Personalidad), las Maestras jardineras o en el ISA (Instituto Superior de Arte de la UNA, su última creación).

Fue una mujer adelantada en muchas cosas; sus viajes constantes al exterior le daban amplitud mental y una visión a futuro, especialmente cuando de educación se trataba, comenta.

A lo largo de su vida asistió a numerosos congresos sobre educación, participó en bienales y exposiciones internacionales de arte, viajes de los que traía siempre novedades y constantemente se actualizaba.

Generosa a la hora de compartir sus conocimientos –dice Paats–, de sus viajes traía montones de catálogos y explicaba todo lo que había visto y daba sus opiniones: “Nos llevaba a las exposiciones y nos enseñaba cómo observar las obras, a rescatar los aspectos positivos y descartar los negativos, para aprender qué hacer y qué no hacer. De paladar refinado, le gustaba comer sano y rico, siempre acompañado de un vino blanco; a veces se daba la licencia de comer un poco de jamón, cosa no permitida en su cultura judía”.

“Siempre se la recordará por sus valiosos aportes al arte y la educación, pero algunas personas la recordaremos, además, por su humanismo, su comprensión, su generosidad y el enorme cariño que supo poner en todo cuanto hizo”, escribió Meme Perasso en un aniversario de su fallecimiento.

El Grupo de Río

Al fallecimiento de su marido a finales de 1989, dejó la casa familiar de Teniente Fariña casi Estados Unidos para mudarse al edificio Río de Janeiro, cuenta Paats: “Coincidentemente su amiga Maricarmen Belló de Niella se mudó al mismo edificio; de esta feliz coincidencia nació el que denominamos Grupo de Río, un grupo de soñadores, que nos reuníamos cada tarde de sábado a trabajar en el proyecto de creación de una carrera universitaria de artes visuales, y un sábado al mes compartíamos una agradable velada que se iniciaba con una rica merienda y finalizaba con vino blanco o espumante. En estas meriendas, el eje de la conversación giraba en torno al arte, la filosofía, la crítica y su preocupación por llevar el arte a la universidad”.

El grupo lo conformaban Olga Blinder, Maricarmen Belló de Niella (la anfitriona), Blanca Martínez, Graciela Nery Huerta, Meme Perasso, Zully Ugarte, Carlos Sosa y William Paats, y de vez en cuando los acompañaba el padre Bartomeu Meliá.

El legado de Olga Blinder

En palabras de su discípulo, tanto hizo Olga Blinder por la cultura y la educación de este país que su aporte y su legado son inagotables, pasando por su faceta de artista plástica, pintora y destacada grabadora, educadora por el arte y creadora de múltiples instituciones dedicadas al arte y la educación, escribió libros y artículos referentes al tema en periódicos como en revistas locales. Fue, además, formadora de maestras parvularias y un grupo grande de jóvenes artistas que pasaron por sus talleres. También agrega la creación de la carrera de Artes Visuales en la Universidad Nacional de Asunción y comenta que el acervo de su biblioteca fue donado al Centro Cultural de la República El Cabildo.

Maestra, mujer y obstetra del pensamiento

También la escritora e investigadora Amalia Ruiz Díaz le dedica unas palabras a quien fue su maestra. Sobre el concepto de obstetra del pensamiento, con el que recuerda a Blinder, explica que etimológicamente se remonta a la lengua griega, vinculada a la obstetricia, disciplina que ayuda al nacimiento.

“Sócrates orientó este concepto hacia la filosofía, asociándola con el nacimiento, no solamente de una criatura viviente, sino de un ser pensante, con proyección. De esta manera estimulaba a sus discípulos a encontrar sus propias conclusiones”, explica.

Con la apertura de sus talleres de artes visuales, Olga Blinder dedicó su vida al conocimiento, al mejoramiento de tantas mentes. “(...) un día lunes 6 de marzo de 2000 llegué airosa al ISA. Con muchas ganas de reunir todo lo que aprendí en diferentes talleres, me acercaba a esa institución buscando hacer algo más en la vida. Con más de 40 años, ya no pensaba recibir tanto”, comenta.

Fue grande su sorpresa al escuchar las palabras de apertura, que no fueron de esparcimiento, sino que invocaban al trabajo y la disciplina. “Olga fue siempre hermana de la tenacidad, del conocimiento y la claridad. Su dinámica permanente produjo un contagio maravilloso. Amaba los proyectos y, si era necesario, nos arrimaba el hombro para llevarlos a cabo. Preguntaba y … ¡cómo sabía alimentar y entusiasmar! Era muy crítica y perceptiva. Intuía el grito que habitaba dentro de cada alumno”.

Dos grandes homenajes a Olga Blinder en su centenario

En adhesión al centenario del nacimiento de Olga Blinder en 2021 se realizaron dos grandes muestras en plena pandemia. Una de ellas fue la exposición colectiva “El legado: 100 años de Olga Blinder”, en el Centro de Artes Visuales/Museo del Barro que contó con curadoría de Ticio Escobar y expografía de Osvaldo Salerno. La muestra reunió obras de la homenajeada artista, así como de otros creadores.

También la Galería Exaedro hizo lo suyo con una exposición denominada “Un recorrido (incompleto) por la experiencia visual de Olga Blinder”, con curadoría de Osvaldo Salerno.

Biografía de Olga Blinder

Blinder, Olga (Paraguay, 1921-2008). Dibujante, pintora, grabadora y educadora de arte. Realizó exposiciones individuales desde 1952. Participó desde 1953 en numerosas bienales y muestras internacionales. En 1954, formó parte de la creación del Grupo Arte Nuevo. Fue partícipe de la fundación y directora del Taller de Grabado Julián de la Herrería de la Misión Cultural Brasileña. Mantuvo una activa participación en el mundo del arte y la docencia. Fundadora y Directora del TEI y del IDAP (Instituto para el Desarrollo Armónico de la Personalidad), Taller de Expresión Infantil, 1978; Taller de Arte del Instituto para el Desarrollo Armónico de la Personalidad, 1979; el Instituto de Arte (IdeA), 1992; Instituto Municipal de Arte (IMA), 1992, y del Instituto Superior de Arte (ISA) de la Universidad Nacional de Asunción, 1995.

Participó de la creación de Gente de Arte - Asociación para las Artes Visuales en Paraguay, 1997. Publicó textos referidos a la educación por el arte y la cultura visual, “Arte Actual en Paraguay 1900-1980″ y reeditado “Arte Actual en Paraguay 1900-1985″ junto con Josefina Plá y Ticio Escobar en 1983 y 1997; “Comentarios 1956-1985″, en 1985, respectivamente. “Memoria de un lenguaje visual indígena”, 2006; “Juego, Creatividad. Educación”, 2007.

Escribió artículos de arte en el Correo Semanal del diario Última hora por 10 años. Realizó trabajos de investigación de arte y salud mental en el IMECI con enfermos mentales y experiencias gráficas con niños y adolescentes pái tavyterã. Además, fue miembro del Conec (Consejo Nacional de Educación), miembro del Consejo Nacional de la Reforma Educativa, miembro de Educación por el arte Latinoamérica. Tuvo las siguientes condecoraciones: condecoración póstuma Orden Nacional al Mérito, en 2010; Doctora Honoris Causa por la Universidad Nacional de Asunción, en el 2006; Maestra del Arte por el Centro Cultural El Cabildo, en 2005, y Orden de Caballero de Río Branco por el Gobierno del Brasil, en 1974. Nació y falleció en Asunción.

Agradecimientos a Galería Exaedro.

alba.acosta@abc.com.py

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