El 27 de octubre marcó el estreno de “Belén y Albert”, un formato fresco y ágil que combina tres miradas distintas sobre la actualidad: la experiencia de Alberto Benítez, el carisma y dinamismo de Belén Bogado, y la visión joven de un panelista centennial que cada semana aporta temas, lenguaje y tendencias propias de su generación.
Durante dos horas de transmisión en vivo, el programa propone información, humor, cultura pop y debates que cruzan edades, ideas y estilos, en un espacio que refleja el espíritu más abierto y entretenido del streaming.
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<b>Conociendo a los conductores</b>
<b>ALBERT BENÍTEZ</b>
Nombre o apodo con el que te identificás: Alberto Longo.
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¿Qué significa para vos este desafío de debutar en el streaming con “Belén y Albert”?
Tiene un significado que no sé explicar, igual que la palabra streaming. Pero más allá de eso, representa la oportunidad de aggiornarme a un nuevo espacio, después de haber explorado por muchos años el teatro, la televisión y la radio. Supongo que de esa mochila saldrán los recursos necesarios para escalar este desafío y llegar a la cumbre… donde espero no marearme.
¿Qué te aporta compartir micrófono con Belén y con una voz centennial
Belén es lo más. Además de ser una persona genial, es una compañera con chispa, ingenio y humor. Encima canta súper —aditivado—. Ah, y es periodista. ¡Qué más querés! (Además es mamá múltiple y traductora, hace zurcido invisible y forra botones).
¿Qué tipo de humor o mirada buscás transmitir en el programa?
Hay un estilo que llevo impregnado después de muchos años de oficio y del que no puedo desprenderme. No sabría definirlo, pero forma parte del paquete. La mirada de un boomer sobre los temas de actualidad puede aportar un contraste interesante al debate, y eso me resulta muy estimulante.
¿Cómo ves a los medios hoy, en tiempos de redes y streaming? ¿Qué puede aportar este tipo de conexión?
Sin duda, la llegada directa a la gente, sin intermediarios ni filtros, y sobre todo el retorno inmediato de la audiencia. Esa interacción puede enriquecer y potenciar el contenido, algo que no se da con tanta naturalidad en medios tradicionales como la televisión.
Una reflexión o consejo para las nuevas generaciones.
Las prisas y los apuros de un mundo tan competitivo deberían compensarse redescubriendo tiempos para el dolce far niente: el ocio, el compartir en persona, el dosificar la tecnología, el conectar con la dimensión espiritual y entender que son portadores de un mundo que necesitará más que nunca una mirada solidaria. En síntesis, lograr hacer lo que nosotros no pudimos.

<b>BELÉN BOGADO</b>
Nombre o apodo con el que te identificás: Beléntuntuna.
¿Qué representa para vos ser parte de “Belén y Albert”?
Es una hermosa oportunidad en todo sentido, porque creo que el streaming es la plataforma del momento. Es como una extensión de lo que ya venía haciendo, pero con más posibilidades, porque mi programa de radio siempre fue distendido e interactivo, que es justamente la esencia del streaming. Ahora es un formato más 360, y además lo comparto con un compañero. Me emociona muchísimo, porque es la primera vez que tengo una dupla: siempre hice conducción sola, y esta es una oportunidad para crecer y aprender con Albert.
¿Qué temas o secciones te entusiasman más del programa?
Me gusta la posibilidad de contar las noticias y las historias desde otra perspectiva, mostrar la otra cara de lo que ya se conoce. También me entusiasma la parte intergeneracional: Albert representa una generación, yo otra, y sumamos una tercera voz, la centennial, que aporta frescura. En la vida real convivimos con estas diferencias y a veces cuesta entendernos, pero el programa busca justamente eso: aprender juntos. Además, tenemos muchos bloques y juegos, así que la diversión está garantizada.
¿Qué aprendés o te divierte de ese intercambio generacional con Albert y el panelista centennial?
Me divierte muchísimo. En el primer programa hicimos un desafío llamado Quién entiende a quién, donde cada uno traía algo de su generación para ver si los otros lo conocían. Albert nos presentó un juego que él jugaba de niño, y estuvimos un buen rato intentando entenderlo. Fue divertidísimo. Es aprendizaje, historia y risas, todo en uno.
¿Qué te diferencia como comunicadora dentro de esta dupla?
Creo que nos complementamos perfectamente. Yo aporto mi bagaje periodístico y el ritmo de la radio diaria, de la interacción constante con la audiencia. Albert, por su parte, tiene una enorme experiencia, carisma y humor. Nos potenciamos mutuamente.
Una frase o pensamiento que te defina en esta nueva etapa.
Después de toda una vida en la radio, me emociona estar en una plataforma que puede llegar a todo el mundo. Siento que estoy creciendo, aprendiendo y empezando algo completamente nuevo. Siempre conduje sola mis programas, y esta es la primera vez que no estoy sola frente al micrófono. Es una oportunidad de crecimiento, y me encanta.

