Desde la Triple Frontera, UNINTER impulsa un modelo que integra formación académica, práctica clínica y compromiso social, con una premisa clara: la salud no puede entenderse solo como un servicio, sino como un verdadero proyecto de nación.
La rectora de la universidad, la Dra. Natalia Duarte, enfatiza que el rol de la universidad va más allá de lo académico.
“No podemos hablar de salud de calidad si no la practicamos y la enseñamos al mismo tiempo”, evoca.
Según explica, la institución asume una doble responsabilidad: formar profesionales de la salud y, simultáneamente, brindar atención a la comunidad a través de su Centro Médico.
Para la rectora, uno de los principales desafíos del sistema educativo en Paraguay es la desconexión histórica entre la formación académica y las realidades locales.
“La universidad que no forma para el territorio donde opera está fallando en su misión más esencial”, sostiene.
Desde la Facultad de Ciencias de la Salud (FACIESA), el Dr. César Cabral Mereles profundiza en las particularidades de formar médicos en un territorio donde convergen Paraguay, Brasil y Argentina.

“Formar un médico aquí exige comprender el territorio. Eso no se aprende en los libros”, alude.
El decano destaca que los estudiantes deben prepararse para interactuar con distintos sistemas de salud, marcos regulatorios y contextos culturales.
Esta diversidad convierte a la Triple Frontera en un entorno de aprendizaje único, pero también desafiante.
Entre los principales obstáculos, señala la dificultad para armonizar normativas entre países, la migración de profesionales hacia grandes centros urbanos y la necesidad de fortalecer la infraestructura educativa.
Como respuesta, FACIESA impulsa alianzas trinacionales, currículos alineados a estándares internacionales y un fuerte énfasis en la atención primaria.
Por su parte, el director del Centro Médico de UNINTER, el Dr. Darío Villalba, advierte que uno de los mayores problemas del sistema de salud sigue siendo la llegada tardía de los pacientes a consulta.

“Cada guaraní invertido en atención primaria ahorra múltiples guaraníes en atención de tercer nivel”, sostiene.
El especialista identifica barreras estructurales como la distancia geográfica, las limitaciones económicas, el miedo al diagnóstico y las diferencias culturales y lingüísticas, especialmente en comunidades guaranihablantes.
En ese contexto, sostiene que la prevención no solo mejora los resultados clínicos, sino que también reduce costos y fortalece la sostenibilidad del sistema sanitario.
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