Charles Hockin: entre la paternidad a plenitud y la natación

Charles Hockin junto con sus hijos Izibelle y Dashiell.
Charles Hockin junto con sus hijos Izibelle y Dashiell.SILVIO ROJAS

La paternidad es una cuestión que el nadador olímpico paraguayo Charles Hockin la vive a plenitud y con mucha gratitud. Junto a su esposa, Gabriela Espínola, han formado una hermosa familia de cuatro integrantes con la llegada de sus hijos Izibelle (3 años) y Dashiell (mañana cumple 5 meses). Sin dudar afirma: “Ser padre es una responsabilidad enorme, pero también una de las mayores alegrías que me ha tocado vivir”.  

“Cada etapa trae nuevos desafíos y aprendizajes, y trato de disfrutar cada momento con ellos. Ser padre me enseñó a valorar mucho más las pequeñas cosas del día a día y a comprender que los mejores logros no siempre son los deportivos, sino los que se construyen en casa junto a la familia”, asegura Charles Daniel Hockin Brusquetti (36).

Charles con Izibelle y Dashiell.
Charles con Izibelle y Dashiell.

—Con dos hijos, ¿cómo compaginás tus actividades laborales, deportivas y familiares?

—No siempre es fácil, pero trato de organizarme muy bien y aprovechar cada momento. Entre los entrenamientos, mi trabajo como entrenador, las competencias y los viajes, el tiempo es limitado. Por eso intento que los momentos con mi familia sean de calidad. También tengo la suerte de contar con el apoyo incondicional de mi compañera de vida, que es una pieza fundamental en todo este proceso. Muchas veces los logros deportivos se ven en las competencias, pero detrás hay un enorme trabajo familiar. Su acompañamiento, comprensión y dedicación son claves para que yo pueda seguir persiguiendo mis objetivos deportivos y profesionales.

Además, cuento con mucho apoyo de mi familia, algo fundamental para poder seguir desarrollándome en el deporte de alto rendimiento. Al final, todo lo que hago también tiene como objetivo darles un ejemplo de esfuerzo, disciplina y perseverancia.

Disfrutando y jugando con los hijos en una hamaca del jardín.
Disfrutando y jugando con los hijos en una hamaca del jardín.

—¿Cuál es la principal diferencia entre ser un papá primerizo, que lo viviste hace tres años con Izibelle, y ahora que ya tenés a un varón, Dashiell?

—La principal diferencia es la experiencia. Con Izibelle todo era nuevo y cada situación generaba muchas dudas e incertidumbre. Con Dashiell ya tenemos más confianza y tranquilidad para afrontar cada etapa. Ahora vivimos la experiencia de ver a nuestros hijos interactuar entre ellos, y eso es algo muy lindo de presenciar. Uno aprende que no existen manuales para ser padre y que cada hijo es diferente, pero la experiencia ayuda mucho a disfrutar más del proceso.

—Sabemos que tu hija ya sabe nadar... ¿Desde qué edad y cuánto tiempo le llevó aprender?

—Izibelle ya se siente muy cómoda en el agua. A los 15 meses comenzó sus clases con Vero Prono, realizando el programa ISR (Infant Swimming Resource), y desde entonces fue desarrollando una gran confianza y seguridad en el medio acuático. ISR es un programa especializado de supervivencia acuática para bebés y niños pequeños. Su objetivo principal no es enseñar estilos de natación competitivos, sino brindar herramientas para que los niños puedan reaccionar ante una caída accidental al agua, aprendiendo a flotar, respirar correctamente y mantenerse seguros mientras esperan ayuda. Es un programa reconocido internacionalmente y que ha ayudado a prevenir numerosos accidentes acuáticos. La mayor parte de lo que sabe hoy se lo enseñó Vero en su academia. Estamos muy agradecidos por todo el trabajo, la dedicación y el cariño con que la acompañó durante su aprendizaje. Sin dudas, ella merece gran parte del reconocimiento por las bases que hoy tiene Izibelle en el agua.

Toda la ternura en un beso de Izibelle para su papá.
Toda la ternura en un beso de Izibelle para su papá.

—Y también aprendió contigo seguro...

—Yo también aprovechaba para acompañarla en el agua cuando estábamos en casa y el día estaba lindo, compartiendo momentos de juego y familiarización con el agua. Como padre y nadador, siempre intenté transmitirle tranquilidad y que disfrutara cada experiencia, pero el trabajo principal de enseñanza lo realizó Vero, y estamos muy agradecidos por ello.

Charles Hockin, sonriente y en camisa blanca, sostiene a su bebé con ropa de rayas azul y blanca en un sofá con cortinas claras.
Charles Hockin sostiene a su bebé mientras posa para una fotografía en casa.

—Con dos hijos, ¿cuál es tu rutina actualmente en la natación?

—Entreno seis veces por semana en el agua y realizo tres sesiones de gimnasio por semana como complemento. Mi enfoque principal está en las pruebas de espalda, especialmente los 50 y 100 metros. La preparación está orientada principalmente al desarrollo de la velocidad y la resistencia a la potencia, buscando mantener altos niveles de fuerza y explosividad durante toda la prueba. También trabajamos aspectos técnicos, salidas, vueltas, recuperación y preparación física específica para el alto rendimiento. Actualmente, tengo la fortuna de trabajar junto a Henry Jaimes, mi entrenador en el agua, y Pedro León, mi preparador físico. Con ellos estamos realizando un magnífico trabajo, planificando cada detalle de la preparación y buscando seguir mejorando mi rendimiento en cada competencia. Su apoyo y profesionalismo han sido fundamentales para seguir compitiendo al más alto nivel. Además de mis propios entrenamientos, dedico gran parte de mi tiempo a mi trabajo como entrenador, acompañando el desarrollo de nadadores de distintas edades y niveles en el Club Internacional de Tenis.

Compartir e interactuar con los hijos es uno de los mayores regalos para Charles Hockin.
Compartir e interactuar con los hijos es uno de los mayores regalos para Charles Hockin.

—¿Qué competencias tenés en la mira?

—Los principales objetivos que tengo para lo que resta del año son los Juegos Odesur, que se disputarán en Santa Fe, Argentina, del 12 al 26 de septiembre. Es una competencia muy importante y una gran oportunidad para representar nuevamente a Paraguay a nivel internacional.

Y para cerrar el año, tengo como gran objetivo el Campeonato Mundial de Piscina Corta, que se realizará en China en diciembre. Todavía no estoy clasificado, pero voy a estar buscando las marcas requeridas en los próximos campeonatos nacionales de junio y julio. Estoy muy motivado y enfocado en lograr esa clasificación para poder competir nuevamente en un evento de nivel mundial.

Charles Hockin en camisa blanca sostiene un columpio donde ríe su hija con vestido blanco en un entorno verde.
Charles Hockin ayuda a su hija en el columpio.

—¿Te gustaría que tus hijos también fueran destacados nadadores?

—Lo más importante para mí es que sean felices haciendo lo que les guste. Si eligen la natación, voy a apoyarlos y acompañarlos con mucho orgullo, pero no es algo que les voy a imponer. Izibelle, por ejemplo, ya ha pasado por distintas actividades. Empezó con natación, también probó ballet y este año comenzó la guardería, donde está descubriendo nuevas experiencias y desarrollando otras habilidades. Creemos que es importante que los niños tengan la oportunidad de explorar diferentes actividades para encontrar aquello que realmente les apasiona.

Como padres, vamos a acompañar a nuestros hijos en el camino que decidan seguir. Nuestro rol será guiarlos y transmitirles los valores que aprendimos a lo largo de nuestra vida, tanto en el deporte como fuera de él: el esfuerzo, la disciplina, el respeto, la perseverancia y el compromiso. Más que formar grandes deportistas, queremos formar buenas personas.

pgomez@abc.com.py