Meditar es trascendental

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Liberar el estrés del cuerpo y la mente, y lograr un estado de armonía para encarar la vida positivamente no es difícil, según los cultores de la meditación trascendental, una técnica mental milenaria de la India.

Con las tensiones del trajín diario, ¿quién no sufre de estrés? Este se va acumulando hasta que puede llegar a intoxicar el cuerpo y la mente y, en consecuencia, con el tiempo no solo podrá generar enfermedades, sino que afectará las relaciones con el entorno.

Pero evitar que los problemas cotidianos nos afecten, y lograr al mismo tiempo un estado de armonía y un método para encarar la vida desde un lugar más positivo no parecen fáciles, ¿verdad?; sin embargo, según los que practican meditación trascendental, sí es posible logarlos.

“La meditación trascendental es una técnica mental que se practica cómodamente sentado con los ojos  cerrados, dos veces al día, de unos 15 a 20 minutos”, explica Pedro Ojeda Durán, profesor del Programa de Meditación Trascendental y presidente de la Asociación Paraguaya de Educación Integral (APEI), lugar donde se imparten cursos sobre el tema.

Ojeda señala que, durante ese tiempo, la mente experimenta niveles más calmados de actividad que llevan al cuerpo a experimentar un profundo descanso. “Al liberarse del estrés o tensión acumulados, se eliminan los efectos nocivos del cuerpo y la mente; entonces, mejoran las relaciones con la familia, la sociedad y el medioambiente”, explica.

Indica que el aprendizaje del método consta de siete pasos teóricos y prácticos, que incluyen cuatro sesiones en días consecutivos de casi una hora cada una, que habilitan a practicarlos por uno mismo. Luego, hay un programa de seguimiento para revisar sus progresos en el tiempo. “Lo pueden aprender incluso niños desde los tres años hasta adultos sin límites de edad. No se requiere de un nivel de educación especial, pues su aprendizaje es práctico y no implica asumir nuevos principios de vida, conducta o de religión”, añade.

Asegura que la técnica es recomendada para todo aquel que quiera sentirse bien, porque la meditación produce un ordenamiento en la actividad cerebral que mejora las funciones intelectuales y de aprendizaje; por ello, en los últimos años, este método se utiliza en los colegios para mejorar el rendimiento escolar. “Como produce una mayor estabilidad en el sistema nervioso, hay menos necesidad de consumo de alcohol, drogas o cigarrillos; se gana en autoestima, hay menos irritabilidad, agresividad, etc. Y a nivel social, la práctica diaria en grupo ayuda a reducir la tensión colectiva, contribuye a la armonía y orden familiar y de la sociedad en su conjunto”, manifiesta.

Señala que se realiza dos veces al día, conforme a la rutina de actividades. Lo recomendable es al levantarse en la mañana y al final de la jornada. “Siempre meditamos sentados. Nunca lo hacemos acostados, pues en esa posición la mente se pone perezosa”, dice.

Expresa que para meditar, solo basta tener pensamientos, y el ejercicio tiene el propósito de reducir progresivamente la actividad mental, la cantidad de pensamientos, hasta experimentar niveles más refinados y de mayor energía y creatividad, con lo cual se gana más descanso y posibilita eliminar las tensiones localizadas en diferentes partes del cuerpo. “Asimismo, gran cantidad de investigaciones muestran que es una herramienta muy eficaz para superar los problemas del sueño y ello se debe a que con la práctica diaria se eliminan las tensiones y todo ese material extraño que afecta la posibilidad de conciliar el sueño naturalmente”, añade.

Sobre el ambiente ideal para realizar la práctica, Ojeda cuenta que Maharishi Mahesh Yogi, fundador del método, dice que incluso en un mercado ruidoso podemos meditar, pues la base es tener pensamientos. “Y esa actividad mental la podemos tener en el interior de un templo silencioso o en medio de una plaza, pues en ambos lugares tenemos pensamientos. No hay necesidad de crear un ambiente especial, con música o inciensos, aunque lo recomendable inicialmente es tener un lugar sin mucha interferencia”, explica.

Resalta que la técnica no requiere de fe, esperanza, autosugestión o de imaginarse algún resultado. Los resultados no dependen del estado de humor o de creencias que la persona pueda tener; surgen como consecuencia de cambios concretos en el cuerpo, en el cerebro, y bioquímica de la sangre. “Durante la meditación, naturalmente vendrán pensamientos, como en cualquier momento, agradables y otros no tanto, pero que serán un reflejo de que algo bueno está pasando en el cuerpo y en la mente, y es que esos pensamientos estarán indicando la eliminación de tensiones”, comenta.

Beneficios

Los beneficios, en varias áreas de la vida, son:

-Un profundo descanso, más que al dormir.

-Mayor energía y vitalidad física.

-Mejoría en la salud física y del sistema nervioso.

-Efectos positivos en cuadros de hipertensión, asma bronquial, problemas gastrointestinales.

-Utilidad en diversos tratamientos, como ansiedad, depresión, estrés postraumático y déficit de atención.

-Ayuda a superar adicciones, como cigarrillo, drogas, alcohol, etc.

El método

Fue traído a Occidente en 1958 por su redescubridor Maharishi Mahesh Yogi, educador y físico de India, quien reavivó diferentes aspectos de la antigua sabiduría védica. “La meditación trascendental es el programa de autodesarrollo, más investigado extensamente. Hay más de 700 estudios sobre sus efectos físicos, mentales, sicológicos y sociales. Incluso, algunos estudios sobre los efectos del método en el tratamiento de la hipertensión han sido promovidos y financiados por el Instituto de Salud Pública de EE.UU. Recientemente, la Asociación Americana del Corazón (AHA), después de un metanálisis de técnicas para el tratamiento de la hipertensión, ha recomendado meditar”.

mpalacios@abc.com.py