Agricultura - Dr. P. M. Gibert

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El Día del Agricultor se recuerda cada 15 de mayo y coincidente con la celebración de san Isidro Labrador, patrono de los productores agrícolas. En la actualidad, y considerando que esta fecha concuerda con las fiestas patrias de la Independencia y Día de la Madre, se ha optado por convertirla en una fecha móvil, recordándose así el primer domingo después del 15 de mayo de cada año. En esta ocasión, la celebración fue el 20 mayo.

El aumento de la población hace necesario que se incremente el trabajo en la agricultura, para satisfacer la permanente demanda de alimento, que tiene su mayor fuente de abastecimiento en el campo.

Hoy más que nunca hay que tener en cuenta el avance tecnológico, la globalización de mercados y el aumento de las cooperativas de producción, ya que el agricultor paraguayo necesita asistencia técnica integral, técnica y crediticia; además,que incluya una mejor educación y capacitación continua en los temas vinculados a la agricultura, ganadería menor y mayor, agroindustria, preservación del ambiente, mercados, ferias e innovaciones para mejorar el desempeño de sus tareas. La seguridad alimentaria en el Paraguay y el mundo es un desafío para el agricultor nacional, quien con su trabajo contribuye no solo a cubrir las necesidades de alimentos de su familia (autoconsumo), sino que con el excedente que comercializa fortalece la seguridad alimentaria de su familia, la población, y colabora con el desarrollo de la economía del país. Esto debe realizarse aumentando la eficiencia del uso de la tierra y el cuidado del ambiente.

Las nuevas técnicas de producción de hortalizas, frutas, quesos, miel, huevos, carnes diversas, lácteos y derivados, chipás, dulces, postres y otros forman parte de la riqueza en alimentos que, con su trabajo, el productor cada día hace llegar a las diversas ferias y centros de comercialización del Paraguay. Para esto, es necesario hacer posible el uso de la energía eléctrica en forma trifásica, de tal modo que puedan utilizarse los nuevos equipos con mayor eficiencia, como lo viene demandando el uso de bombas para el riego y las otras máquinas que demandan electricidad. Además de caminos adecuados, para poder tener salida permanente de sus productos, ya que la mayoría de ellos son perecederos y deben estar en el mercado lo más rápido posible después de su cosecha.

Tenemos buenos ejemplos del progreso logrado por las actividades del agricultor que se ven reflejados en el Agroshopping, el Abasto Norte y otros centros de distribución, en los que los productores hacen llegar el fruto de su trabajo. Todo esto debe ser fortalecido por los ministerios de Agricultura y Ganadería, Industria y Comercio, y el sector rural privado involucrado en la actividad agropecuaria.

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El agricultor y su familia necesitan más apoyo en temas de educación, salud, infraestructura vial de tránsito de todo tiempo, energía adecuada a las necesidades técnicas de los equipos, mercados, precios seguros, créditos oportunos con vencimientos e intereses adecuados.

Las leyes y normas deben darle al agricultor la posibilidad de formar parte de las cadenas de producción, y aquellas opciones que dignifiquen su persona y calidad de vida.

La educación y capacitación agropecuaria son la base para apoyar el desempeño moderno del agricultor, y debe estar sustentada en la actitud y el interés hacia el aprendizaje, el deseo de superación y el aprovechamiento integral de las oportunidades que nos brinda la dinámica rural. He propuesto a las autoridades un proyecto de modificación de la estructura de enseñanza de las escuelas agrícolas, de tal forma que el ciclo de las mismas sea adecuado para que los egresados terminen en esa unidad con una capacitación terciaria, con especialidades específicas de la región, a fin de que ellos formen parte del desarrollo que esa comunidad tiene, por medio de especialidades que se adecuen a los requerimientos del lugar.

Hay que aprovechar los conocimientos obtenidos de la tradición y experiencias que deben ser reforzadas con los nuevos métodos de trabajo, para beneficio del agricultor y su familia.

Es necesario que el trabajo en el campo deba ser optimizado, de tal forma que las nuevas variedades de cultivos y los nuevos equipos puedan ser adaptados eficientemente, sin dañar el ambiente y en beneficio de todos aquellos que forman parte del quehacer agropecuario.

“La educación es la base del desarrollo de las comunidades” (p.m.g.)