Las zanahoria puede ser cultivada prácticamente en todo el país, pero prefiere lugares frescos. En forma intensiva este cultivo tiene mayor importancia en la zona de María Auxiliadora y Artigas. Allí los productores lo hacen en forma intensiva y existen acopiadores que tienen equipos de lavado y clasificación, para después ser embolsadas y distribuidas a todo el país. Nuevos acopiadores han cumplido con las reglamentaciones establecidas por el SENAVE, por medio de la Dirección General Técnica, Dirección de Operaciones, Certificado de Registro de Acopiadores, que hace constar que FENAPROFHP ha cumplido con los requisitos de inscripción como acopiador de productos y subproductos de origen vegetal. Esto conforme lo establece la Resolución N.º 495/10 desde el 28 de enero de 2013 del establecimiento de Ruta 6 km 133 de María Auxiliadora; y la Resolución N.º 354/12 del establecimiento de calle 1º de Mayo esq. 29 de setiembre, de Fernando de la Mora.
Existen muchas variedades y cada vez se van introduciendo más debido a los diferentes gustos que tienen el consumidor. En nuestro país, las zanahoria tienen un gusto muy especial que hace que se puedan utilizar fácilmente en la elaboración de jugos, debido al alto grado de dulzor que alcanzan, con lo cual se puede pensar en la industrialización.
Este cultivo requiere suelo arenoso-arcilloso, con buena profundidad y permeabilidad, de tal forma que favorezca el desarrollo de la raíz. Las zanahoria se desarrolla bien en los suelos donde la acidez es muy ligera, es decir donde el pH está entre 5,5 a 6,8. Es necesario suministrar mucha materia orgánica antes de la siembra. Por lo tanto, es recomendable antes de iniciarla, nivelar la acidez de suelo con cal agrícola y después agregar unas 40 toneladas de estiércol vacuno por hectárea.
La siembra de las zanahoria va de setiembre a febrero, y esto hay que tenerlo en cuenta porque para la germinación de las semillas de zanahoria es necesario que la temperatura esté alrededor de los 22 grados centígrados. En nuestro medio, el cultivo se hace en pequeña escala en las huertas cercanas al mercado, donde la comercialización en general se hace con la raíz y el follaje. Esto hay que tener en cuenta porque que hay compradores que prefieren la raíz con el follaje, ya que se puede utilizar para la preparación de sopas, o introducir picada en la salsas —para aprovechar sus propiedades y sabor—. Durante el período vegetativo la zanahoria necesita clima fresco, es decir, que la temperatura esté entre los 15 y 22 grados centígrados.
Este cultivo necesita suficiente agua disponible y el riego debe ser realizado de preferencia por aspersión o la manguera debe tener en el extremo una flor de lluvia lo más fina posible, de tal forma que no perjudique la gota de agua al golpear el cultivo.
En los tablones en los que se realiza la siembra, estos deben tener no más de un metro de ancho, de tal manera que permita al agricultor trabajar de ambos lados del tablón. Lo más recomendable es de 80 centímetros para favorecer estas operaciones.
El largo está de acuerdo a la capacidad de superficie que se tenga, pero es mejor no ir más de los 50 metros. Los espacios entre hileras pueden ser de 15 a 20 centímetros. La profundidad de siembra debe ser no más de un centímetro. Lo correcto es saber que la profundidad de siembra está determinada por el tamaño las semillas y debe ser de dos a dos y medio veces su tamaño. Por lo general, se utilizan unos cinco kilogramos de semillas por hectárea. Si se ha comprado la semilla en recipientes cerrados, como lo son generalmente los envases de metal, el agricultor debe cerciorarse de que este esté perfectamente cerrado, verificar la fecha de vencimiento y además las recomendaciones que tiene para este tipo de semillas.
El cultivo de zanahorias es muy exigente en agua durante el período de germinación y en los primeros días de su desarrollo. Después de los 30 días de la germinación se hace un raleo. Esto es lo más indicado para los pequeños productores.
De acuerdo a las variedades sembradas, la cosecha comienza a los 80 o 120 días después de la siembra. La producción en nuestro país varía según el tipo de semillas utilizado, pero los rendimientos van de 20 a 30 toneladas por hectárea.
Debemos recordar que de las zanahoria se aprovecha tanto su follaje como la raíz. Es necesario comenzar con planes de industrialización para que el productor tenga más incentivos con el cultivo, ya que las variedades utilizadas en nuestro país son muy apreciadas para la elaboración de jugos debido a su dulzor natural. Además de utilizar el follaje en la preparación de comidas, en Francia se hicieron experimentos de utilizar el follaje de las zanahoria en forma de jugo, para tener un eficaz enjuague de la boca y además realizar gargarismos. Esto está especialmente recomendado para aquellas personas que utilizan la voz para trabajar, como son los cantores, locutores y actores. Este efecto positivo sobre la cavidad bucal se logra debido a que las hojas tienen una acción antiséptica. También es recomendable hacer té del follaje. El jugo de la raíz de zanahoria, además de ser muy nutritivo porque es fuente de vitaminas, sobre todo de la vitamina A, es también utilizado en primeros auxilios en las quemaduras.
Una dieta complementada con zanahoria cruda cada día, ayuda a bajar el colesterol malo del organismo. Se recomienda comer una ensalada de zanahoria o masticar zanahoria cada vez que se consumen alimentos con alto contenido graso.
La zanahorias contienen grandes cantidades de nutrientes considerados como anticancerígenos como son los beta-caroteno. En un artículo publicado en el año 1986 en la revista "Epidemiología", se indicó que los riesgos de contraer cáncer de páncreas son mucho mayores en personas que consumen carnes fritas o la parrilla; lo que puede reducirse con el consumo diario de zanahorias y frutas cítricas. Las zanahoria ayuda a eliminar también el estreñimiento y promover cierta flojedad en las materias fecales.
Se ha demostrado que el consumo de zanahorias tiende a proteger el organismo contra algunos contaminantes químicos. Es por ello recomendable en las fábricas que se trabajan con agentes químicos, que los operarios consuman zanahoria fresca o el jugo, por lo menos dos veces al día.
Las zanahoria contiene fibra, minerales y vitaminas, además la B y la C. Cuando se consume zanahoria solo hay que lavarla o pasarle por encima el cuchillo, para sacar la película de tierra que queda adherida a la raíz. El hecho de consumir las zanahoria cruda exige una buena masticación. Esto hace que se realice una limpieza profunda de los dientes, por el contenido de fibras y además favorece desarrollo de los músculos masticadores. Para aquellas personas que tienen exceso de ácido úrico se recomienda el consumo de zanahoria debido a que esta neutralista la acidez estomacal y de la sangre.
El jugo de zanahorias se tiene catalogado como un buen tónico. Si no se tiene la posibilidad de hacer jugo, se puede hacer un rallado y exprimiendo esto en una tela se extrae el jugo y se lo administra a los niños, cuando demuestran algunos signos de decaimiento.
Los mayores beneficios de las zanahoria se obtienen cuando se consume cruda o en ensalada. Nunca debe llevar ni sal ni vinagre.
El consumo de zanahoria por parte de las madres gestantes provee al bebé que está por nacer, los beneficios de las zanahoria. A la madre que está amamantando proporciona una leche con muy buena calidad alimentaria, sobre todo en los primeros meses de la lactancia.
El cultivo de zanahoria debe ser encarado en nuestro país de tal forma que se evite la entrada masiva de productos extranjeros, pudiendo tener el autoabastecimiento, sin necesidad de traer productos importados y favorecer el bolsillo del productor.
“La educación es la base del desarrollo de las comunidades” (p.m.g.)
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