Detrás de este reconocimiento se encuentra una transformación cultural impulsada desde el área de Recursos Humanos, liderada por Mariel Balbuena Llamosas, quien sostiene que el verdadero cambio ocurre cuando toda la organización asume el compromiso de construir espacios más inclusivos.
“Esta certificación no es una meta alcanzada, sino el reflejo de una convicción profunda: la equidad de género no es una concesión hacia las mujeres, sino una ventaja competitiva indispensable”, indicó.
“Entendemos que integrar la diversidad en el centro de nuestra toma de decisiones es lo que garantiza nuestra capacidad de innovar y nuestra sostenibilidad a largo plazo”, sostuvo.
Uno de los principales desafíos identificados por la compañía fue la presencia de sesgos inconscientes en los procesos de decisión.
Para enfrentarlo la empresa trabajó directamente con sus líderes varones, promoviendo una transformación profunda en la cultura organizacional.
“Hoy, ellos son los principales promotores del talento femenino en sus equipos”, destacó Balbuena Llamosas al explicar que la sensibilización masculina se convirtió en un factor para avanzar hacia estándares internacionales de certificación.
La empresa también reforzó sus protocolos internos de respeto y prevención del acoso, involucrando activamente a los hombres en la construcción de espacios seguros.
Para la ejecutiva, la equidad laboral no puede construirse de manera aislada. “Un excelente lugar para trabajar para mujeres solo es posible cuando los hombres dejan de ser espectadores y se convierten en protagonistas del cambio. La equidad es un éxito compartido que eleva el desempeño de toda la compañía”, subrayó.
Dentro de la cultura corporativa de Wines and Spirits, el equilibrio entre la vida laboral y personal ocupa un lugar central.
“Nuestra cultura promueve el equilibrio a través de una premisa clara: la vida personal no compite con el trabajo, lo nutre”, explicó.
La política interna prioriza el cumplimiento de objetivos por encima de la presencia física. “No medimos horas-silla, sino cumplimiento de objetivos”, indicó la gerente de Recursos Humanos.
Además, la empresa fomenta que los hombres ejerzan activamente su derecho al cuidado familiar y la flexibilidad laboral, buscando eliminar la idea de que estas prácticas son exclusivas para las mujeres.
El proceso de evaluación de Great Place to Work también dejó importantes conclusiones para la organización.
Según la ejecutiva, las colaboradoras valoran especialmente la coherencia entre el discurso institucional y las acciones concretas.
La evaluación reveló además que la seguridad psicológica es determinante para que las mujeres se sientan verdaderamente incluidas.
“El bienestar de la mujer no es un ‘tema social’, sino una estrategia de rentabilidad y eficiencia. Cuando una empresa cuida el talento femenino, atrae mejor capital humano y genera mayor innovación”, enfatizó.
