El discurso fue pronunciado ante representantes de la Asociación Japonesa de La Colmena, organización anfitriona de la visita, y autoridades locales y nacionales. Participaron el intendente de La Colmena, Sergio Galeano; la gobernadora de Paraguarí, Norma Zárate de Monges (ANR), además de los embajadores de Paraguay en Japón y de Japón en el Paraguay.
“Hoy me complace enormemente poder visitar La Colmena, una hermosa localidad conocida como Capital de las Frutas, y que es el lugar histórico donde, hace 90 años, en 1936, los japoneses se establecieron por primera vez. Hace 20 años, cuando visité La Colmena, un miembro de la primera generación que había vivido los inicios de la colonización me dijo: tres años de quemar demasiado, tres años de no quemar lo suficiente. Era una expresión que describía la dificultad de controlar la quema de los campos tras la tala de árboles; si se cometía un error, se necesitaban tres años para que la tierra volviera a ser cultivable. Consideré que esas palabras reflejaban en parte las dificultades de aquella época, y se me quedaron grabadas profundamente en la memoria (...) deseo, una vez más, reflexionar sobre los logros de nuestros antepasados, quienes superaron numerosas dificultades, junto con esta frase”, expresó el heredero al trono.
En otro momento expresó: “Hoy, tras las penurias que han atravesado las generaciones posteriores, me alegra enormemente que los inmigrantes japoneses y sus descendientes estén destacados en diversos ámbitos, como la producción de frutas deliciosas, y asuman importantes responsabilidades como miembros fundamentales de la sociedad paraguaya; les expreso mi más sincero respeto”, dijo ante la concurrencia.
Nuevos proyectos de cooperación de la JICA
Akishino aprovechó esta histórica visita para anunciar que a través de los proyectos de cooperación de la JICA, nuevas iniciativas de cooperación japonesa, como “IKOI”, contribuirán “de manera tangible a la comunidad local de La Colmena”.
Asimismo, expresó su “profundo agradecimiento al pueblo paraguayo, que acogió de buen grado a los inmigrantes japoneses y los acompañó con calidez; en especial, a la Srta. Agustina Miranda González, Q.E.P.D., quien apoyó a los inmigrantes japoneses como una gran aliada y se esforzó por protegerlos incluso durante la guerra”.
“Han pasado 90 años desde que comenzó la inmigración en La Colmena, y tengo entendido que, en la comunidad de ascendencia japonesa, actualmente se están realizando esfuerzos para transmitir a las nuevas generaciones el idioma japonés, la cultura japonesa y la historia de la inmigración. Espero que cada miembro de la comunidad de ascendencia japonesa, incluyendo a los jóvenes aquí presentes hoy, siga destacando en sus respectivos ámbitos en Paraguay y que, por mucho tiempo, sigan valorando el vínculo con Japón”.
