¿En Itaipú falta dinero o idea?

¿Es más importante el ingreso que recibes o el dinero que conservas?, se pregunta mi asesor financiero, es claro que la falta de pericia y conocimiento en la administración financiera en breve tiempo lleva al colapso a cualquier persona física o jurídica.

Se reportan historias de personas que nacieron con talentos extraordinarios en el deporte, arte u otra habilidad, amasaron fortunas extraordinarias durante sus carreras; sin embargo luego de su retiro, en poco tiempo, volvieron a la vida de pobreza de la provinieron. En ese paralelo, la Itaipu Binacional es un megaproyecto que fue diseñado para generar producto sin renta propia, en otras palabras fue creada para crear riquezas y transferirlas, así lo hizo desde hace más de tres décadas, remesando fortunas a las altas partes contratantes bajo la figura de regalías, incluso honrando sus obligaciones en tiempo y forma, me refiero a las cargas financieras incluidas las amortizaciones, intereses, comisiones, puniciones, multas, etc.

El amable lector posiblemente no se percate de que los componentes de la tarifa que están sujetos a minuciosas rendiciones de cuentas, son; pago de amortización de deuda, pago de intereses por deuda, gastos de explotación, gastos de saldo de explotación, son todos procesos sometidos a un rigurosos control interno en la entidad.

Sin embargo, los resarcimientos a la ANDE y Eletrobras, royalties y, de forma especial, la compensación por la cesión del derecho de adquisición de energía, no son sujetos de comprobantes de gastos de los beneficiarios ante la binacional, razón altamente propicia para que los recursos procedentes de la Itaipú en estos conceptos sean utilizados a discreción y en gastos insustentables, dinero fácil y sin contraprestación alguna, promueven las festividades de una clientela conocida.

La diferencia entre una y otra situación del informe precedente, consiste en que la Itaipú es una idea con una inversión estimada de 20.000 millones USD, hoy en vísperas de saldar su deuda inclusive con pagos de cargas financieras por un total estimado de 60.000 millones de US$, es decir retorna su inversión original e incluso con extraordinarios pagos por costos del dinero.

El caso de regalías repasadas a los gobiernos socios son recursos que se aplican en gastos que ya no se recuperan luego de un tiempo, porque son consumos insustentables. Es cuestión de ver la lista de beneficiarios que no rinden los gastos procedentes de royalties, tampoco se conocen reinversiones de estos recursos.

Queda clara la diferencia entre la disposición del dinero y la idea, repaso la dualidad, el repase anual de unos 450 millones USD en concepto de regalías y compensaciones al Estado paraguayo no reditúa una contraprestación razonable, apenas gastos contra gastos. Con relación a la idea, la prueba está a la vista, es la propia Itaipu Binacional, nació de una idea, se transformó en un proyecto y se concretó mediante un mega emprendimiento, el mayor patrimonio del nuestro país en los últimos tiempos.

La empresa generadora de energía eléctrica más grande del mundo ha demostrado como se genera riqueza a partir de la deuda, en vísperas de honrar su compromiso financiero por empréstitos, está más vigente que nunca, a casi cuatro décadas de operación fue capaz proveer energía limpia y renovable, sin pausa, a dos pueblos, transfiriendo remesas y compensaciones ininterrumpidamente a los socios, notables aportes sociales en infraestructura y todo tipo de servicios a las ciudadanías, en pleno proceso de actualización tecnológica de sus instalaciones electromecánicas, implantación en ambas márgenes de comunidades enteras con infraestructuras propias de una ciudad, conocidas como conjuntos habitacionales, hoy en día son propiedades de extraordinario valor.

Entonces sigo sin comprender, ¿porque no es posible seguir la misma línea que tanto resultado positivo nos ha dado? el sentimiento crítico de que se pudo obtener más, ya es una cuestión meramente de capacidad de gestión y depende de que se cuenten con administradores audaces que pudieran optimizar el arte del negocio, hasta eso no es posible hacerle cargo a la Binacional.

Apuesto a las ideas, salvo sea demostrado lo contrario, casi semanalmente surgen novedades procedentes de influyentes representantes de nuestra margen, todas son propuestas diversificadas, no provienen de un equipo de labradores especializados. La idea de ofertar energía que nos corresponde en una especie de feria energética tratando de atraer industrias que pudieran aprovechar nuestra energía no consumida por los nuestros es una alternativa válida, sin dudas, pero no olvidemos que para cualquier industria o emprendimiento de cualquier sector, la provisión de energía no es materia prima salvo para unas pocas fabricas o sectores, en una visión más general la energía eléctrica es un componente más de una serie de elementos y obstáculos a sortear y que componen una línea de producción, cito algunos: las enormes burocracias para obtener las autorizaciones y aprobaciones para reconocimiento de una empresa extranjera antigua o peor aún si es nueva, la falta de celeridad para obtener certificados o autorizaciones en las instituciones municipales, departamentales, secretarías, ministerios, etc., el tema de falta de seguridad jurídica es una perla especial, el hostigamiento para el pago de peajes, dádivas y coimas, son clásicas, entre otros.

Una nueva empresa debe sobrellevar todos estos impases, madurar, resistir y perseverar hasta recuperar su capital y comenzar a obtener renta y luego implementar la producción en gran escala para que valga la pena el sacrificio y el riesgo, no incluyo en mi análisis recursos financieros de procedencia gris o negra, ese es un asunto que no tengo interés en evaluar.

No pretendo ser nefasto, nada más que cualquier acción nacional a emprender debe proceder de una planificación, diseño y estrategias bien coordinadas para llevarlas a cabo con éxito, más considerando la capacidad negociadora de nuestra contraparte, reitero lo mismo, propongo invertir el juego, analicemos primero lo que le conviene a nuestro socio y luego coincidir con nuestros intereses, de modo a que los beneficios sean mutuos, voy más, apostaría a propuestas de nuevos mega emprendimos binacionales sustentables que no puedan ser resistidas por nuestro socio.

No debemos temer a la sagacidad de nuestro socio condómino, al contrario, es momento de que desarrollemos la creatividad acorde a la altura de la contraparte, nuestra margen dispone en su cantera de profesionales de carrera, compatriotas que pueden hacer frente a la maquinaria de la contraparte, son contados, es cuestión de hacer uso de sus servicios. A mi juicio el Brasil es una de las potencias de América y vale la pena la alianza, naturalmente que debemos ganarnos nuestro espacio, no hay logro sin esfuerzo, Itaipú Binacional es solemne, portentoso y no falla, pero la administración de los recursos es un asunto de otro costal.

Mútuos

Analicemos primero lo que le conviene a nuestro socio y luego coincidir con nuestros intereses, de modo a que los beneficios sean mutuos.

Temor

No temamos ante la sagacidad de nuestro socio, al contrario, es momento de que desarrollemos la creatividad, a la altura de la contraparte.

(*) Exsuperintendente - UC.GP, Itaipú binacional.

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