La propuesta del Poder Ejecutivo fue presentada al Congreso el 30 de diciembre de 2025 y plantea, entre otros puntos, el establecimiento de una edad mínima de 57 años para la jubilación de sectores que hoy no tienen esta exigencia, que son los docentes estatales, policías y militares, así como los magistrados judiciales. Asimismo, el aumento del aporte del trabajador del 16 al 19% y una contribución del Estado, en calidad de “patronal”, del 3%.
Ante el proyecto, los sectores afectados no tardaron en expresar su fuerte rechazo, amenazando con protestas y, en el caso de los docentes, hasta impedir el inicio de las clases. Algunos gremios incluso plantearon que el Estado sea el que contribuya el 14% o bien, la creación de una tasa al agro, específicamente al arroz y a la soja.
Al respecto, ABC Color consultó al titular de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), Óscar Orué, a través de una entrevista escrita.
–¿Qué opinión tiene la DNIT sobre el proyecto del Ejecutivo de reforma de la Caja Fiscal?
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
–Desde la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) entendemos que el proyecto de reforma de la Caja Fiscal impulsado por el Poder Ejecutivo responde a una necesidad impostergable de sostenibilidad financiera y equidad intergeneracional.
La situación actuarial de la Caja evidencia un deterioro progresivo que, de no ser abordado, pondrá en riesgo no solo el cumplimiento de las obligaciones previsionales sino también la estabilidad fiscal global del Estado. Apoyamos los esfuerzos del Ejecutivo en avanzar hacia un modelo más equilibrado, donde se revisen los parámetros de aportes y beneficios y se incorporen mecanismos que garanticen viabilidad a largo plazo.
Desde la DNIT valoramos toda iniciativa que promueva una mayor formalización laboral y que genere las condiciones favorables para un entorno macroeconómico estable, lo cual incide de forma indirecta en la recaudación y en la planificación tributaria de mediano y largo plazo.
–Sectores de las fuerzas públicas plantearon que el déficit se cubra con una tasa al agro: a la soja y al arroz. ¿Qué postura tiene al respecto?
–En el 2019 se discutió con todos los sectores cambios en el sistema tributario y se equilibraron todas las actividades en el ámbito del Impuesto a la Renta y de distribución de utilidades.
Creemos que cualquier cambio en el sistema tributario para cubrir el déficit de la Caja Fiscal perjudicaría no sólo a las finanzas públicas sino también acrecentaría el desequilibrio de los beneficios y obligaciones entre los sectores aportantes.
El Gobierno reitera que no creará más impuestos
–Entonces, ¿definitivamente no se crearán más impuestos?
–Categóricamente, el Gobierno no cree conveniente un cambio de esa naturaleza y se mantiene en la posición de no cambiar las reglas con más impuestos o la suba de tasas.
–Sectores docentes plantearon que el Estado aporte 14% en lugar del 3% por cada trabajador. Eso significaría un peso sobre el presupuesto. ¿Cómo ve la DNIT esta alternativa?
–Un aumento del aporte del Estado del 3 al 14% por trabajador, como plantean algunos sectores docentes, implicaría un incremento significativo del gasto público estructural, con consecuencias fiscales complejas.
Desde la DNIT consideramos que este tipo de medidas debe evaluarse en función de su compatibilidad con el PGN, su efecto en la sostenibilidad del régimen previsional y su coherencia con los principios de equidad entre los diferentes regímenes.
La solución a los desequilibrios de la Caja no debe recaer únicamente en el financiamiento estatal, sino también en la corresponsabilidad de las partes interesadas, así como en reformas estructurales que promuevan la sostenibilidad de la Caja.
Como DNIT, nuestro rol es proporcionar información técnica oportuna para contribuir a diagnósticos fiscales sólidos, en coordinación con el Ministerio de Economía y Finanzas y otras entidades responsables que analicen el entorno de la Caja Fiscal.
–Hay quienes sostienen que la reforma es difícil de ejecutar por el alto costo político en un año electoral. ¿Qué podría comentar sobre ese aspecto?
–La DNIT mantiene una posición institucional técnica y no interviene en consideraciones políticas o electorales. No obstante, como organismo recaudador, reafirmamos la importancia de que toda reforma estructural se fundamente en diagnósticos técnicos sólidos, considerando la implementación y los mecanismos de seguimiento. La previsibilidad y la estabilidad normativa son elementos claves para mantener la confianza del contribuyente y asegurar el cumplimiento tributario, independientemente del ciclo político en curso.
–¿Desea añadir un comentario final?
–Desde la DNIT reafirmamos nuestro compromiso con una gestión tributaria moderna, eficiente y alineada con los principios de responsabilidad fiscal. Toda reforma que fortalezca la institucionalidad del sistema previsional y contribuya a una mejor asignación de recursos será acompañada desde nuestro rol técnico, con mecanismos de proyección, control y seguimiento que garanticen su implementación efectiva y sostenible.
Riesgo para todo el Estado
De no ser abordado, déficit pondrá en riesgo no solo el cumplimiento de las obligaciones previsionales, sino también la estabilidad fiscal global del Estado.
