El aporte del seguro al mercado de capitales

El mercado asegurador cumple una función que va mucho más allá de la simple transferencia de riesgos. Su verdadero impacto estructural se observa cuando se analiza su rol como inversor institucional y, en particular, su vínculo con el mercado de capitales. En Paraguay, donde la profundidad financiera aún se encuentra en desarrollo, el aporte del sector asegurador a la bolsa resulta estratégico para el crecimiento, la estabilidad y la sofisticación del sistema financiero. Y es precisamente esa capacidad de acumulación y colocación de recursos lo que lo convierte al seguro en un actor clave para dinamizar la bolsa. Como inversores, las compañías de seguros administran primas que cobran hoy para hacer frente a obligaciones futuras. Por su obligación de mantener reservas o previsiones para enfrentar siniestros acumulan mucha liquidez que pueden ser invertidos. Esta característica transforma a las aseguradoras en potenciales inversores corporativos, con perfiles de largo plazo y de colocación estables.

Fuera de toda especulación, las aseguradoras buscan una rentabilidad sostenida, un bajo nivel de volatilidad y una diversificación prudente de acuerdo a las normativas existentes al respecto. Estas necesidades encajan perfectamente con los instrumentos que se negocian en la bolsa: bonos corporativos, títulos financieros, emisiones estructuradas y, en menor medida, acciones.

En Paraguay, donde el financiamiento bancario ha sido históricamente dominante, el crecimiento del mercado asegurador ayuda a ampliar las fuentes de fondeo para empresas y proyectos, fortaleciendo así el rol de la bolsa como canal de inversión productiva, y uno de los grandes desafíos de Paraguay ha sido la baja profundidad de su mercado de valores, es decir, con poca variedad de emisores, poca diversidad de instrumentos, etc. La presencia de las aseguradoras permite que emisiones de deuda corporativa o financiera encuentren demanda suficiente, lo que a su vez incentiva a más empresas a financiarse vía mercado de valores y no exclusivamente vía crédito bancario. A medida que las compañías de seguros aumentan su volumen de activos bajo administración, crece también su capacidad de participar en colocaciones primarias y de sostener liquidez en el mercado secundario.

Otro aspecto relevante de la presencia del sector asegurador como protagonista en la bolsa es que ejerce una función estabilizadora, ya que la mayoría de sus inversiones son de largo plazo equilibrando así a movimientos especulativos de corto plazo favoreciendo la formación de tasas de interés más estables. Sus carteras están diseñadas con horizontes temporales amplios y criterios técnicos de solvencia.

Cuando una aseguradora invierte en títulos emitidos en la bolsa, no está realizando una operación meramente financiera: está financiando una actividad productiva ya que a través de esos bonos adquiridos permiten canalizar el ahorro asegurador hacia sectores como agroindustria, infraestructuras, comercio, servicios, etc. Así, el vínculo entre seguro y la bolsa se traduce en crecimiento económico tangible. El mercado de valores deja de ser un ámbito abstracto para convertirse en una herramienta de desarrollo, y el marco regulatorio que supervisa las inversiones de las aseguradoras cumple una función decisiva al establecer criterios de seguridad, diversificación y calidad crediticia, sin desalentar la canalización de fondos hacia el mercado local. Y desde una mirada macroeconómica, el crecimiento de las inversiones del sector asegurador en la bolsa tiene efectos que trascienden lo financiero, reduciendo la dependencia del crédito bancario, diversificando las fuentes de financiamiento de la economía; favoreciendo la movilización del ahorro interno, disminuyendo la necesidad de capital externo y contribuyendo a la estabilidad financiera, al distribuir riesgos entre distintos intermediarios.

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No obstante, y pese a su potencial, el aporte del seguro al mercado de valores en Paraguay aún enfrenta limitaciones; en primer lugar, por el tamaño relativamente reducido del mercado asegurador; la concentración de inversiones en instrumentos tradicionales y la oferta limitada de acciones y papeles de largo plazo. Para que el vínculo entre seguro y mercado de valores alcance todo su potencial, es necesario un desarrollo conjunto: más crecimiento del sector asegurador que logre una mayor penetración del seguro en la economía y una bolsa con mayor diversidad de emisores e instrumentos. Por supuesto, políticas públicas coherentes, regulación prudencial equilibrada y una visión estratégica compartida entre supervisores, aseguradoras, emisores e intermediarios. Si ese proceso se consolida, el seguro puede convertirse en uno de los pilares silenciosos pero decisivos del desarrollo del mercado de capitales paraguayo.

Fuentes de fondeo

El crecimiento del mercado asegurador ayuda a ampliar fuentes de fondeo para proyectos y empresas fortaleciendo el rol de la bolsa como canal de inversión productiva.

(*) Abogado