29 de agosto de 2026
El mercado asegurador cumple una función esencial dentro de la economía. Protege patrimonios, sostiene inversiones, facilita el crédito, respalda actividades productivas y permite que personas y empresas afronten riesgos que, de otro modo, podrían comprometer seriamente su estabilidad financiera. Sin embargo, para que esta función se desarrolle adecuadamente, el sector necesita regulación. La verdadera discusión no consiste en elegir entre regulación o crecimiento, sino en determinar qué tipo de regulación favorece un crecimiento sólido, competitivo y sostenible. La actividad aseguradora administra recursos de terceros y asume compromisos que pueden prolongarse durante varios años. Cuando una persona contrata una póliza, paga una prima a cambio de la promesa de recibir una indemnización si ocurre el siniestro previsto. Esa promesa solamente puede cumplirse si la compañía mantiene solvencia suficiente, constituye reservas técnicas adecuadas, invierte prudentemente sus recursos y administra correctamente los riesgos asumidos. Por esta razón, un mercado de seguros completamente desregulado podría generar graves peligros. La competencia basada exclusivamente en precios puede llevar a algunas compañías a cobrar primas insuficientes, asumir riesgos excesivos o reducir indebidamente sus reservas.


El pasado 30 de junio del 2022 las compañías aseguradoras han cerrado su ejercicio anual, y de la información preliminar podemos observar cambios significativos con respecto al ejercicio 2021 principalmente en el impacto de la siniestralidad y en sus resultados globales por causa de ello y que lo analizaremos a continuación.

La Consolidada festejó su 61º aniversario en el mercado asegurador, siendo una empresa 100% paraguaya. La compañía está enfocada en la atención de sus clientes, buscando lograr la excelencia en este sentido y además con el claro objetivo de ser reconocida como una empresa innovadora en cuanto a servicios.