Apagones serán más graves y frecuentes

Subestación Yguazú, en servicio desde el 2023.
Subestación Yguazú, en servicio desde el 2023.gentileza

Los apagones se repetirán y serán más graves y frecuentes si nada cambia. * Criptomineras y vaciamiento de ANDE son la causa estructural.

Muchos técnicos –particularmente de la conducción de ANDE– atribuyen el gran apagón de este 18 de febrero a eventuales atrasos en obras o a circunstancias fortuitas. La causa es mucho más profunda, es estructural: el sistema eléctrico nacional está siendo vaciado y, encima, está siendo sobrecargado irresponsablemente con empresas electrointensivas, que hicieron crecer la demanda eléctrica en 50% en solo tres años, la que se aceleraría aún más con los, también irresponsables e ilegales, decretos 5306/26 y 5307/26.

¿Cuáles son las causas estructurales del apagón –y de los siguientes apagones–?

Primero, la ANDE nada recibe de la renta eléctrica –pese a ser propietaria de Itaipú y Yacyretá–, que Peña dice que es de 1.250 M US$/año [https://www.abc.com.py/economia/2024/05/10/gobierno-de-pena-se-asegura-us-1250-millones-por-ano-con-nueva-tarifa-de-itaipu/.]. Nada, cero.

Segundo, a la ANDE se le obliga a pagar una tarifa ilegal de 19,28 US$/kW-mes, contratado de Itaipú, cuando que el costo es de tan solo 8,87 US$/kW-mes, menos de la mitad; debido a ello, en el 2026, la ANDE pagará 390 millones de dólares más. ¿Por qué no se deja de vaciar la ANDE? ¿Para favorecer a empresas vialeras? El sector eléctrico no tiene por qué subsidiar carreteras.

Tercero, según la propia ANDE, esta le cobra 44 US$/MWh a criptomineras y similares en 220 kV [https://www.ultimahora.com/electrointensivas-requieren-como-cinco-centrales-acaray.], cuando que aplicando la Ley Orgánica de ANDE –un decreto no puede derogar una ley– resultaría un costo de más de 80 US$/MWh. Debido a esta entrega de energía por debajo de lo establecido en la Carta Orgánica de ANDE, esta pierde centenares de millones de dólares por año sin generar empleo. Según datos oficiales (ANDE, IPS), estas actividades electrointensivas crean 500 veces menos empleo que el común de las empresas [https://www.abc.com.py/economia/2024/04/10/piden-que-el-gobierno-aplique-tarifa-para-electrointensivas-a-las-criptomineras/]. El resultado se puede observar en su balance 2024 (el último): sus pérdidas crecieron de -0,14% en 2023 a -3,82% de la inversión en 2024, en gran medida por la masiva venta de electricidad subsidiada a criptomineras y similares.

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Cuarto, la situación se agravó con la emisión de los decretos 5.306/26 y 5.307/26, que otorgan por 15 años una energía regalada, entre 25 y 32 US$/MWh para 220 kV, mucho más por debajo de la tarifa hoy aplicada a criptomineras (44 US$/MWh), con lo cual el endeudamiento de ANDE se incrementará aún más. Su deuda pasó de 25% del patrimonio neto en 2013 a 99,9% en 2025 [ANDE. Memoria y Balance 2024].

Por el desfinanciamiento, la ANDE opera al límite de su capacidad, con el número exacto de líneas que pueden abastecer el consumo. La norma exige que opere con al menos un elemento más del necesario, por seguridad; como no lo hace, cualquier inconveniente deja al país a oscuras.

Debido a la masiva instalación de criptomineras, bases de datos y similares, que no generan nada de empleo, se registran altísimas tasas de crecimiento de la demanda eléctrica, que se agravará aún más con los decretos 5306 y 5307.

El futuro es predecible: más y más fuertes apagones y, finalmente, enormes tarifazos para todos, excepto para los privilegiados por estos decretos, que tendrán 15 años (y más) de energía casi gratis.

¿Hay alguna solución? Por supuesto. La solución es muy simple, aunque requiere gran dosis de patriotismo, lo que no se ve –ni se verá, nos arriesgamos a pronosticar– en Peña y su mentor, HC.

Primero, la ANDE debe recibir una parte significativa de la renta eléctrica (no migajas), que es de 1.250 M US$/año, o mejor el 100% (que vuelva al sector eléctrico lo que es del sector eléctrico).

Segundo, la ANDE debe pagar el costo del servicio, como exige el Tratado de Itaipú, con lo que dispondrá de casi 400 M US$/año, al mismo tiempo que al Brasil se le debe exportar, a precio de mercado, lo que dará más ingresos, como ya estableció el Acuerdo Lugo-Lula (2009).

Tercero, se deben terminar todos los contratos con criptomineras y similares, como el mismo presidente de ANDE dijo que ocurriría en el 2027[https://www.abc.com.py/economia/2025/02/18/contratos-de-ande-con-las-criptomineras-vencen-el-31-de-diciembre-de-2027-por-que/.], pero ahora se los quiere prorrogar por 15 años.

Cuarto, se deben derogar los decretos 5306 y 5307, por ser violatorios de la Carta Orgánica de ANDE y porque acelerarán su vaciamiento, al otorgar energía subsidiada a quien no genera empleo.

Se puede evitar de raíz todo riesgo de apagón, que además de molesto causa muertes y enormes pérdidas, pero para ello hace falta patriotismo, lo que no se ve. Lo que es del sector eléctrico debe volver al sector eléctrico.

En el límite de capacidad

Por el desfinanciamiento, la ANDE opera al límite de su capacidad, con el número exacto de líneas que pueden abastecer el consumo.

La norma lo exige, pero...

La norma exige que opere con al menos un elemento más del necesario, por seguridad; como no lo hace, cualquier percance deja al país a oscuras.

(*) Exviceministro de Minas y Energía. Excoordinador general de la Comisión de Entes Binacionales Hidroeléctricos.