Buscamos industrias con efecto multiplicador

¿Cuál es el modelo de industrias que necesita el país”, sin dudas la que genera más empleos y use menos potencia.
¿Cuál es el modelo de industrias que necesita el país”, sin dudas la que genera más empleos y use menos potencia.GENTILEZA

Cuando leemos las diversas ponencias de técnicos del sector energético, vemos también los sesgos ideológicos. Algunos, discretamente inclinados hacia la izquierda, donde elevan al Estado como actor preponderante. Otros, me incluyo, creemos con toda la potencia concedida por la razón y la energía otorgada por la libertad, en el mercado.

Esta dualidad de la economía viene desde Adam Smith y la revolución industrial, en forma académica. Desde el punto de vista teológico existe una tenue divisoria desde Martín Lutero y su disidencia con Roma. Al traducir la Biblia del misterioso y excluyente latín hacia otras lenguas, especialmente al alemán, ocurrieron muchos avances en los inventos y descubrimientos. Pero nada se hubiera “globalizado” sin la imprenta de Gutenberg.

No hacemos juicios de valor, pero con la tesis de Max Weber y su librito “La ética protestante y el espíritu del capitalismo” (1905), todo quedó más claro. El norte, protestante y rico, se hizo dueño del capital; el sur, católico y pobre, se convirtió en la mano de obra del nuevo centro. La periferia, a partir de la reforma protestante, seguía este padrón, injusto para muchos, totalmente justo para los viejos ricos que pasaron al bando del nuevo dueño del capital.

Existen variaciones dentro de esta dualidad. Algunos, desde el punto de vista político lo encajan dentro del simplismo derecha vs. izquierda; otros devotos de las ciencias sociales, como ricos vs. pobres; otros, creyentes de las luchas sociales combativas, como oligarquías vs. democracia.

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La economía clásica encuentra una lógica con la disquisición de Estado vs. mercado. En fin, lo más tradicional es la clasificación contemporánea de centro vs. periferia. Cualquiera sea su gusto, amable lector, estas dualidades ocurren en nuestro país, en formas aisladas o simultáneas.

En el sector energético esto se ve en los cuatro puntos cardinales. El monopolio de la electricidad lo ejerce la ANDE, una empresa del Estado en quiebra técnica, obsoleta y prebendaria. Este monopolio está manejado por dos actores: UIA (pequeña oligarquía técnica) y la Sitrande (clase obrera que cuida sus beneficios sociales por encima de los intereses nacionales). Ambas afiliadas al partido tradicional, maestro de orquesta de la pobreza del Paraguay.

En cuanto a la generación, el monopolio cuasi absoluto lo ejercen pequeños Estados binacionales, cuyos presupuestos están muy por encima de varios ministerios. En esta ensalada rusa con criterios de izquierda, liberales y de ultraderecha, se manejan dos tratados internacionales que incluyen generación y transporte parcial de la electricidad. Ya habíamos adelantado que ciertas empresas, discípulas del libreto del “capitalismo salvaje”, solo están interesadas en los lucros permanentes y sin riesgos, ¡hasta por quince años!, mientras que los sectores de la izquierda están locas por el subsidio permanente. La seguridad por encima de la libertad.

Si hacemos una proyección moderada de la demanda de energía eléctrica del SIN-PY, en doce años más (2038) tendremos un crecimiento adicional de consumo igual a la producción del 100% de potencia y la energía asociada a dicha potencia, de los 10 generadores de 50 Hz de Itaipú Binacional. Dicho aumento ¡no contempla el consumo de las criptominerías!

No queremos pecar de alarmistas, pero es la cruda realidad. Haciendo un intento de previsibilidad, lo mínimo que haría un estadista, tendríamos que considerar una planificación para satisfacer la demanda del factor transversal a todo desarrollo, la energía. La necesidad de aproximadamente 37.500.000 Mwh, a más de la demanda actual, sin comprometer el suministro futuro, adquiere un cariz de emergencia energética.

¿Cómo lo enfrentaremos? Pues sencillo, con una verdadera economía de guerra. Dicha perspectiva representa un desafío de “alto voltaje”; es decir, para ejecutarlo se requiere de mucha dedicación y patriotismo, no este ruido de gatos en el tejado, donde el show no diferencia si se están matando o haciendo el amor.

Por otra parte, considerando los bajos caudales de nuestros ríos interiores y, consecuentemente de baja potencia hidráulica para las Pequeñas Centrales Hidroeléctricas (PCHs), ellas por sí, no satisfacen. Si bien es cierto que, en una necesidad acuciante, todo suma, no podríamos engañar a la población como lo hizo el jefe de Gabinete, Lic. Javier Jiménez. Eso, como mínimo, es cruel.

Las centrales solares y eólicas-intermitentes son cada vez más baratas, pero todavía caras para satisfacer una demanda masiva como la venidera. Eso nos lleva a preguntar, de paso, el costo del parque solar flotante del lago de Itaipú. ¿Fueron construidas a precio de mercado o a precio de pupitres chinos?

Toda fuente renovable para generar energía eléctrica son necesarias, especialmente como alternativa de energía distribuida. Hace una década y más (2010) lo ensayamos en centros comunitarios de parcialidades indígenas del Chaco. Fue todo un éxito, pero la crisis todavía estaba distante, además, como se inició en el gobierno de Lugo, fue ninguneado. Murió por desatención de la actual Superintendencia de Energías Renovables. En pocas palabras, era una verdadera solución, pero no era un negocio para los administradores; además, los pueblos originarios del Chaco no tienen peso electoral.

Algo similar ocurrió con una generación autosustentable de uno de los mayores criadores de cerdos del Paraguay, Hugo Schafratt. El productor puso el biodigestor, la ANDE un generador ocioso a gas y la Itaipú los filtros más el gerenciamiento del proyecto. Apenas cayó el gobierno de la alternancia, esa idea innovadora, rentable y sustentable fue desarmada en mil pedazos. Los desarmadores son los mismos que hoy navegan sobre las olas con el mismo patrón.

De cualquier manera, y obligatoriamente, tendremos que recurrir a las centrales térmicas con alimentación de fósiles y hasta nucleares, todos ellos movidos a combustibles importados. Aun así, nos resultará difícil satisfacer la demanda de una supuesta industrialización. Las centrales nucleares, con modalidad modular, sería un soporte vital en el suministro de Potencia. Supone altos costos financieros y su aplicación sería a largo plazo (mínimo 15 años).

La opción de la eficiencia energética, que incluye lámparas led, revestimientos térmicos para oficinas y habitaciones familiares, medidores inteligentes penalizando el costo en horas pico, cocinas eficientes a leña, biodigestores, reciclaje de desechos, etc., es el camino obligatorio. No obstante, toda esta diversidad de energías renovables y uso eficiente requiere de mucha educación y tiempo.

En países como Israel y otros con climas desérticos o de países insulares, el uso de duchas eléctricas ya no se permite. En Paraguay, sin embargo, hasta los asentamientos políticos son los que usan la trilogía calórica de Joule: duchas, aparatos de AA y cocinas eléctricas ¡Sin medidores y con altas pérdidas calóricas! Tampoco tenemos una contabilidad precisa del consumo de edificios, especialmente en CDE, algunos asentamientos indígenas y otras “industrias” con medidores “puenteados”.

La ANDE se encuentra con saldo rojo y en el tiempo de descuento; y lo peor de todo, sigue endeudándose sin control y al mismo tiempo, fue obligado por el acuerdo tarifario trienal de Itaipú a pagar una tarifa sobrefacturada por tres años consecutivos. Otra acción poco responsable de los administradores actuales es que abrieron las ofertas económicas para la construcción e interconexión de la Subestación Autódromo, proyecto bajo la modalidad de “Leasing” operativo a un monto de US$ 42,5 millones (abc 10/07/2026).

En el aspecto financiero, el ente estatal puede ejecutar dicho proyecto pagando al contado y a un precio reducido con recurso propio. Esto se lograría si se le exige a Itaipú MD la devolución de los millonarios montos sobrefacturados con la tarifa 2024/2025/2026. Otra opción la tendríamos en la revisión del Anexo C; al reestructurar la tarifa a partir del 2027, llevándola a US$ 19,50/Mwh si obedecemos el costo real. Con esta sencilla maniobra la ANDE ahorraría más de US$ 200.000.000 anuales en compras de energía a bajo costo que invertiría en infraestructuras eléctricas necesarias para desplegar el potencial de inversión que tanto cacareamos. La casa pagaría esa inversión.

Somos tan creativos para robar, evadir e inventar nuevos delitos políticos. Esta industria del ordeño energético solo es sobrepasado por la industria de los títulos falsos. Ambas industrias generan millones de dólares al fisco y pobreza para el país. ¡Es tan fácil descubrir el robo y otras pérdidas en la ANDE! Se resta la energía facturada de la energía adquirida y zácate se obtienen las pérdidas millonarias. En el caso específico de Atome, el problema no es solo el costo de la tarifa, también la previsibilidad y la sostenibilidad de la demanda interna del SIN. En Inglaterra esta ocurrencia ni se plantearía en las cámaras del Parlamento. Sería irrisorio.

Sin la posibilidad de contar con la materia prima fundamental del desarrollo, la energía, a corto, mediano, y mucho menos, a largo plazo, todo discurso pasa a ser una falacia o una estafa mediática. Sin embargo, algunos “expertos” académicos y asesores del primer anillo, anunciaban la posibilidad de acceder a la energía importada desde Brasil a través de Itaipú recurriendo a la “reciprocidad”. Conforme a la cesión de energía excedente de 50 Hz, o sea, toda la energía no consumida por el Paraguay deberíamos, por 40 años, recibir energía del Brasil a precio de banana, cosa que no ocurrirá ni dentro de mil años. Itamaratí maneja intereses, no sentimientos. Ejemplo reciente, los cupos de carne entre el Mercosur y Europa.

¿Por qué lo aseguramos tajantemente? ¿Acaso ocurrió eso en 40 años? Además, Brasil no dispone de energía excedentes en 60 Hz. Suponiendo que usemos el mismo canal conversor ya no utilizado por la demanda brasileña (50 Hz/60 Hz). Al hacerlo a la inversa (60 Hz/50 Hz) requeriríamos toda una muralla defensiva contra los disturbios del SIM BR. Si lo vamos a construir, ese costo lo asumiríamos nosotros. Sin embargo, en el mundo de la ingeniería todo es factible si consideramos los costos-beneficios. Si lográsemos la importación de energía eléctrica del Brasil, el costo estaría rondando los US$ 100/Mwh.

Por todo lo expuesto y a pesar de, ¡bienvenidas sean las industrias que generan un efecto multiplicador!, es decir, con baja demanda de potencia y alta generación de empleos. Recientemente una industria de carne aviar oficializaba que operará con potencia de 6 MVA, aproximadamente 4,8 Mw de potencia (abc 08/07/2026). Es el tipo ideal de industrias para nuestro medio, además de la IA, evidentemente.

Paráfrasis final (profeta Ezequiel): “La palabra de Dios me fue dirigida: Hijo de hombre, los de la casa del Paraguay que habitaban en su tierra, ellos la contaminaron con su conducta y sus obras… entonces yo derramaré mi furor sobre ellos, por la sangre que habían vertido en su tierra y por las basuras con las que la habían contaminado. Los dispersaré entre las naciones” (Argentina, España, EE.UU. y otras).

Emergencia energética

La necesidad de cerca de 37.500.000 MWh, a más de la demanda actual, sin comprometer el suministro futuro, adquiere un cariz de emergencia energética.

Es cruel, como mínimo

En una necesidad acuciante todo suma, no podríamos engañar a la población como lo hizo el jefe de Gabinete, como mínimo, es cruel.

(*) Exsuperintendente de Energías Renovables IB