Esta reforma integral abarcará cambios profundos en materia de diseño, seguridad y dimensiones de cada denominación.
El tesorero del BCP, César Rojas Aseretto, dijo que estos nuevos billetes van a coexistir con los actuales que están en circulación. “Los billetes actuales no quedarán fuera de circulación, sino que coexistirán con los nuevos, hasta que naturalmente lleguen a su deterioro”, explicó.
Dijo que la creación de estos nuevos billetes se extendió durante un trabajo de análisis de más de tres años. Apuntó que el objetivo central del rediseño es trazar una cronología narrativa que recorra la identidad nacional a lo largo de las distintas denominaciones.
El relato comenzará desde el billete de G. 2.000. “La idea es mostrarle al mundo la cronología de nuestra historia desde la aparición de los guaraníes, siguiendo un poco lo religioso, los padres de la patria, las educadoras, hasta los tiempos en donde aparecen también nuestros artistas”, precisó. La serie incorporará las corregiones paraguayas, sus ríos, la fauna y la flora autóctona, buscando “homogeneizar todas las denominaciones”.
Apuntó que uno de los cambios más importantes estará centrado en la accesibilidad y en la durabilidad del papel moneda.
“Actualmente tenemos los billetes de 2.000 y 5.000, que son de polímero. Subimos uno más, es decir, vamos a tener el de G. 10.000 como polímero”, adelantó el tesorero del BCP. Así los valores de G. 2.000, G. 5.000 y G. 10.000 serán de plástico, mientras que los billetes de G. 20.000, G. 50.000 y G. 100.000 se confeccionarán en sustrato de algodón. En segundo lugar se aplicará una escala decreciente en las dimensiones físicas de cada papel. Aunque el ancho se mantendrá igual en todas las denominaciones, la longitud cambiará en una escala de 7 milímetro entre un valor y otro.
Ante la consulta sobre si es estrictamente necesario renovar la familia de billetes, remarcó la urgencia de estar actualizados frente al avance del crimen organizado.
La nueva serie contará con hilos de seguridad, hologramas con variación cromática al cambio de ángulo, sustratos especiales y tintas de última generación, tras licitaciones públicas internacionales.
Finalmente, confirmó que la familia de monedas metálicas (G. 50, G. 100, G. 500 y G. 1.000) mantendrá intacto su diseño y valor actual.
