De acuerdo a los datos preliminares del BCP, al cierre del año 2015 el sector industrial registró un crecimiento del 2,0%, el más bajo en los últimos 4 años. La disminución del crecimiento se explica, al menos en parte, por un menor crecimiento de los principales socios comerciales de Paraguay, principalmente Brasil, Argentina y Rusia. Por otro lado, la baja en los precios internacionales de los commodities agrícolas y la carne vacuna resultó en menores ingresos al país en términos monetarios, afectando a las industrias asociadas a estas cadenas productivas.
El desempeño de las industrias en los principales subsectores
* Las agroindustrias: la instalación reciente de varias industrias que procesan soja ha modificado el funcionamiento de la cadena agrícola. Desde el año 2013 Paraguay dispone de una gran capacidad de industrialización de soja, alrededor del 50% de la producción nacional, aunque, según los de la Cámara Paraguaya de Procesadores y Exportadores de Cereales y Oleaginosas (Cappro), aproximadamente el 35% de la producción de soja en el país es industrializada. La caída en la cotización internacional de la soja ha afectado sensiblemente a toda la cadena productiva, a lo que se suma las nuevas condiciones de exportación a Argentina, lo que podría afectar a la industria molinera de soja en Paraguay. Otras agroindustrias dinámicas son las procesadora de trigo y de arroz, esta última con altas inversiones, acompañando la expansión del cultivo. En cuanto al trigo, la industria molinera continúa con elevados índices de stock, como resultado del bajo precio del trigo y por la acumulación en los silos de la producción de al menos dos años. La producción de trigo del año 2015 ha agregado mayor stock a los ya disponibles.
* La industria cárnica: La reapertura del mercado de la Unión Europea en el 2015, así como de otros 18 nuevos destinos ha creado las condiciones para que los frigoríficos mantengan e incrementen la producción. Sin embargo, los precios bajos no acompañaron y por lo tanto disminuyeron los estímulos al sector. Las inversiones en el sector provenientes del sector privado continúan, donde se resalta la puesta en funcionamiento de Frigo Norte en el departamento de Amambay, el inicio de obras para la construcción del nuevo frigorífico de JBS, al igual que la reubicación y ampliación del frigorífico Guaraní, los cuales –entre otras inversiones– aumentarán el nivel de faena por encima del 25% –de 8 mil a más de 10.000 cabezas por día. Recientemente, representantes del Gobierno (Senacsa, MIC y Cancillería) en conjunto con actores del sector privado (Cámara Paraguaya de la Carne y la Asociación Rural del Paraguay) formaron una mesa interinstitucional denominada “Mesa de la Carne”, con la intención de habilitar más mercados para la exportación de productos paraguayos.
* Industria alimentaria: el subsector lácteo está compuesto por más de 50 industrias formales, equivalente al 75% de la producción a nivel país. Del total procesado por los miembros de la cámara, el 86% corresponde a entidades cooperativas. Con un nivel estimado de consumo en torno a los 120 litros anuales per cápita, Paraguay se encuentra por debajo de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (150 litros) y al promedio observado a nivel regional, mostrando que aún existe un margen de crecimiento del consumo en el mercado interno. Por otra parte, resalta el hecho que el bajo crecimiento del consumo interno no acompaña el aumento en la capacidad de procesamiento industrial. Este hecho genera serios problemas para el sector, el cual cierra otro año con elevados niveles de excedentes, lo que obliga a buscar mercados en el exterior. La única planta industrial de leche el polvo se encuentra al límite de su capacidad.
El sub sector de jugo de frutas ha experimentado una mejora debido a la disminución del ingreso de productos de contrabando. Las exportaciones de jugos de frutas mostraron por segundo año consecutivo una disminución en el volumen de ventas.
El subsector almidón de mandioca sigue mostrando complicado debido a la caída de los precios internacionales de los almidones. En el año 2015 se exportó un 35% más que en 2014, en volúmenes, pero con ingresos se dio una caída de casi el 30%.
* Industria de autopartes: Incluso con los problemas observados en el Brasil, se siguen instalando industrias de autopartes en el Paraguay, aprovechando la ubicación estratégica y atractivos beneficios impositivos. La salud de este subsector se encuentra en relación directa a las economías vecinas, principalmente la brasileña y al sector automotriz de esta.
* Industria de automotriz: La industria automotriz nacional sigue creciendo a paso firme. Actualmente existen seis empresas ensambladoras de motocicletas; tres de las cuales ya se encuentran ensamblando vehículos de cuatro ruedas.
* Industria naval: la industria naval paraguaya crece de forma sólida. En el 2015 se entregó la primera barcaza capaz de transportar 7.000 toneladas hecha 100% con mano de obra local. Con la llegada del fenómeno climatológico conocido como El Niño, la crecida de los ríos, al igual que la abundante lluvia presentan obstáculos para la industria naval y portuaria paraguaya, ya que varios puertos pierden operatividad, lo que obliga a realizar las cargas y descargas de forma rudimentaria.
* Industria textil: La pérdida de competitividad de la industria brasileña y los atractivos que propone el Paraguay siguen sumando inversiones en el sector textil. Muchas de las nuevas fábricas se están acogiendo al régimen de maquila, aprovechando las ventajas impositivas y de precios que presenta nuestro país. Sin embargo, algunas industrias del sector textil enfrentan serios desafíos comerciales, debido principalmente a la crisis económica brasileña, principal destino de las manufacturas textiles paraguayas. Al observar sin embargo el funcionamiento de la cadena, el eslabón productivo sigue siendo deficitario debido a la escasa producción de materia prima. Si bien existen esfuerzos tecnológicos para mejorar la productividad del cultivo de algodón, los mismos no son significativos en volumen.
Industria farmacéutica: Las inversiones realizadas en el sector farmacéutico siguen en aumento; varias de ellas amparadas bajo la Ley 60/90 de Promoción a las Inversiones. Las exportaciones del sector farmacéutico mostraron buen dinamismo en el 2015, retomando la senda de crecimiento luego de la baja registrada el año pasado.
El sector industrial dispone de a algunos regímenes de incentivos muy favorables para el desarrollo de varios subsectores, los principales son:
* Ley 60/90 de inversiones: esta ley tiene por objeto la promoción a la inversión otorga incentivos fiscales para los proyectos de capital proveniente de origen nacional, así como extranjero. En el año 2015, fueron aprobados más de 160 proyectos por un total de US$ 521 millones. El sector Industrial ha sido durante el año 2015 el de mayor monto invertido, con una alta participación de inversionistas paraguayos. Se destacan los subsectores de fabricación de alimentos, así como el de industrias metálicas.
* Ley de Maquila: El régimen de maquila se destaca por brindar un importante canal de diversificación de la industria, con impuestos y aranceles sumamente atractivos. Según los datos de BCP, las exportaciones bajo este régimen han tenido un crecimiento sostenido en los últimos años. El principal rubro de exportación es el de autopartes, seguido por las confecciones y textiles. Las industrias maquiladoras generan empleo a más de 10.000 personas.
Además de los regímenes especiales, la industria ha obtenido acceso a financiamiento de las innovaciones y expansiones que ha experimentado el sector. Según el Banco Central del Paraguay, los saldos de créditos otorgados por las entidades del sistema bancario a empresas del sector industrial alcanzaron G. 7,6 billones a diciembre de 2015, con un importante aumento interanual del 19%. Dentro del total de créditos se destacan aquellos destinados a las industrias manufactureras, productos químicos, molinos y frigoríficos, entre otros.
Perspectivas para el sector industrial
El sector industrial paraguayo muestra subsectores muy dinámicos, en crecimiento y expansión, pero limitado varias veces por la situación económica mundial y regional, especialmente de los vecinos Brasil y Argentina. El ciertos subsectores el mercado interno se vuelve cada vez más atractivo, generando mayores inversiones.
Si Paraguay no implementó la política de sustitución de importaciones en las décadas pasadas, su industria parece hoy tomar un nuevo impulso, a veces solapado por otros crecimientos productivos, en la agricultura como en la ganadería. Son justamente estas actividades las que seguirán requiriendo de mayores procesos industriales, de forma a fortalecer las respectivas cadenas de valor.
Se observan importantes inversiones en el sector cárnico con la expansión y apertura de nuevas plantas frigoríficas, las cual generarán importantes niveles de empleo, especialmente fuera de las zonas tradicionales.
En varios subsectores se requieren mayores niveles tecnológicos, que permitirán índices de eficiencia más elevados y por lo tanto mayores rentabilidades para las empresas. Tampoco debe olvidarse la formación de recursos humanos para las labores industriales. En este sentido los programas tanto públicos como privados deben ser más incisivos en la preparación de técnicos y obreros en las distintas ramas, sobre todo aquellas que requieren de mayor cantidad de operarios y en los rubros que requieran de mayores niveles de especialización.
Por último, el sector industrial requiere una mejor distribución de las unidades productivas, desconcentrándose de Asunción y del departamento Central para aprovechar condiciones de contexto y oportunidades en otras zonas del país.
La reconversión industrial puede además ayudar a paliar las sucesivas crisis comerciales en zonas como Ciudad del Este, Pedro Juan Caballero y Salto del Guairá.
Baja expansión en 2015
De acuerdo a los datos preliminares del BCP, al cierre del año 2015 el sector industrial registró un crecimiento del 2,0%, el más bajo en los últimos 4 años. La disminución del crecimiento se explica, al menos en parte, por un menor crecimiento de los principales socios comerciales de Paraguay, principalmente Brasil, Argentina y Rusia.
Modificación de cadena
La instalación reciente de varias industrias que procesan soja ha modificado el funcionamiento de la cadena agrícola. Desde el 2013 disponemos de una gran capacidad de industrialización (50% )de la producción local, aunque aproximadamente el 35% de la producción de soja es industrializada en el país.
* Otras agroindustrias dinámicas son las procesadora de trigo y de arroz, esta última con altas inversiones, acompañando la expansión del cultivo. En cuanto al trigo, la industria molinera continúa con elevados índices de stock, como resultado del bajo precio del trigo y por la acumulación en los silos.
* La reapertura del mercado de la Unión Europea en el 2015, así como de otros 18 nuevos destinos ha creado las condiciones para que los frigoríficos mantengan e incrementen la producción. Sin embargo, los precios bajos no acompañaron y por lo tanto disminuyeron los estímulos al sector.
* Las inversiones en carne provenientes del sector privado continúan, donde se resalta la puesta en funcionamiento de Frigo Norte en el departamento de Amambay, el inicio de obras para la construcción del nuevo frigorífico de JBS, al igual que la reubicación y ampliación del frigorífico Guaraní.