La firma hará el estudio en un periodo de seis meses, entre marzo y agosto de este año, con una inversión de 250.000 dólares, explicó Sánchez, según un comunicado de su oficina.
“El estudio determinará la ubicación exacta de la planta solar. Se estima que se instalen los paneles solares en una superficie de 35 a 40 hectáreas y el costo para la construcción es de 45 millones de dólares, aproximadamente ”, señaló el ministro.
Añadió que la planta tendrá una capacidad de generación de 20 megavatios que irán al Sistema Interconectado Nacional (SIN).
La de Oruro será la segunda generadora de energía solar que tendrá Bolivia, pues desde septiembre pasado opera en la región norteña de Pando, en la frontera con Brasil y Perú, una planta instalada por la empresa española Isotron, del grupo Isastur.
Sánchez resaltó que aquella planta genera cinco megavatios y por ahora “ha dado buenos resultados ”.
El Ministerio de Hidrocarburos y Energía destacó que el impacto de las plantas solares en el medio ambiente es “mínimo”, puesto que estas industrias no emiten ninguna sustancia tóxica, ni gases contaminantes del aire, agua o suelo.
“La operación de un sistema fotovoltaico es barata y el sistema requiere de un bajo mantenimiento en comparación a otras plantas”, agregó la institución.
Bolivia está empeñada en cambiar su matriz energética, que en la actualidad se sustenta en la generación termoeléctrica en un 65%.
Las autoridades han señalado varias veces que el objetivo es que para el bicentenario de la fundación del país, el 70% de la generación de energía sea hidroeléctrica o provenga de otras fuentes alternativas como la eólica y la solar, y que el 30% restante sea termoeléctrica.
Por inundaciones demandarán a Brasil
Comunidades indígenas del noresteamazónico de Bolivia afectadas por el reflujo de aguas que provoca el funcionamiento de las presas hidroeléctricas brasileñas de Jirau y Santo Antonio demandarán al gobierno de Brasil, informa un despacho de la agencia italiana ANSA, fechado el último fin de semana en La Paz, Bolivia.
Walter Justiniano, asesor fronterizo medioambiental de la Gobernación del Beni, informó que los pueblos indígenas decidieron actuar por cuenta propia porque “se sienten desprotegidos” de las autoridades nacionales, tanto nacionales como regionales. La demanda que tienen lista los pueblos afectados no toma en cuenta al Estado boliviano “porque no hay ninguna manifestación” de los distintos niveles del gobierno para resolver los daños medioambientales en la región amazónica boliviana.
Un estudio técnico de la Gobernación de Beni atribuye las grandes inundaciones del 2014 en esa región a la entrada en funcionamiento de las centrales de Jirau y Santo Antonio, a 80 Km de la línea de frontera. La región perdió entonces un millón de cabezas de ganado, miles de viviendas y de tierras de cultivo y otra serie de impactos en la biodiversidad.
20 MW
La planta tendrá una capacidad de generación de 20 megavatios (20.000 kilovatios) que irán al Sistema Interconectado Nacional (SIN).