Vital para la integración de la economía

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Paraguay suele ser catalogado como un país mediterráneo y sin costa marítima, resultado de una historia colonial y sobre todo de la ubicación de Asunción como ciudad más importante, que se encuentra en el interior del continente. La sensación de aislamiento y enclavamiento fue ampliada luego de la guerra contra la Triple Alianza, en la que se definieron los límites internacionales y Paraguay quedó enclavado a cientos de kilómetros del océano Atlántico y, por lo tanto, afectado en sus sistemas de comercialización internacional. En ese sentido, Paraguay suele ser incluido junto a Bolivia, o como Suiza en el centro de Europa, como país sin acceso al mar.

Sin embargo, la situación de Paraguay es distinta, pues dispone de un sistema fluvial que lo conecta de forma relativamente rápida y barata a los puertos marítimos y de esta forma vincularse a los mercados mundiales. Desde esta perspectiva Paraguay no es un país “encerrado” sino que dispone de un acceso indirecto al mar, reduciendo sustancialmente los costos de transacción.

Es oportuno recordar que para aliviar el encierro relativo, en la década de 1970 Paraguay se acopló al modelo de integración vial brasileño, con la construcción de la ruta entre Cnel. Oviedo y Pto. Presidente Stroessner, hoy Ciudad del Este, el puente de la Amistad, las rutas brasileñas y el puerto franco de Paranaguá, cerca de Santos, sobre el océano Atlántico.

El río Paraguay y el Paraná, como partes de la hidrovía Paraguay-Paraná, son las vías de transporte de mayor importancia para el comercio exterior del Paraguay: en el 2014 el 64% de las exportaciones y el 48% de las importaciones transitaron por la hidrovía.

El Proyecto Hidrovía Paraguay-Paraná es concebido con el propósito de mejorar la integración fluvial de la región de manera a tener una vía de transporte eficiente y de bajo costo. Con este propósito, en 1988 se reúnen en la ciudad brasilera de Campo Grande empresarios y representantes de los gobiernos de Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay, donde se crea un grupo encargado de promover inversiones en la hidrovía. Un año después, en la ciudad de Santiago de Chile se crea el Comité Intergubernamental de la Hidrovía Paraguay-Paraná (CIH) y en 1990 se realiza la primera reunión del mismo en Buenos Aires.

En esta primera reunión del Comité Intergubernamental de la Hidrovía Paraguay-Paraná (CIH) se definen las condiciones de navegabilidad, las obras necesarias para asegurar la navegabilidad y los métodos de financiamiento de las mismas, siendo el peaje uno de los métodos establecidos. También se establecen dos grupos de trabajo: uno encargado de los temas judiciales y otro de los temas técnicos, económicos y financieros. Inclusive, se define por país, las principales obras a realizar en los tramos que corresponde al territorio de cada uno, para poder asegurar la navegabilidad.