15 de agosto: Fundación de Asunción

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Asunción nació para ser Centro de Conquista y Colonización del Río de la Plata, y Madre de Ciudades.

En cumplimiento de órdenes del adelantado Mendoza en búsqueda del camino a la fuente de los metales, salió Juan de Ayolas del Fuerte de Buena Esperanza, el 14 de octubre de 1536 con 160 hombres, dos bergantines y una carabela. Estableció el primer contacto con los carios entre Lambaré y la bahía asuncena, y siguió río arriba, hasta las inmediaciones de la actual Bahía Negra, en donde estableció el 2 de febrero de 1537 el Fuerte de Nuestra Señora de la Candelaria, la primera fundación en territorio paraguayo. Allí dejó una guarnición de 30 hombres al mando del capitán Domingo Martínez de Irala, a quien nombró lugarteniente y sucesor. Y enseguida, Ayolas, con 130 hombres, se dirigió hacia el Oeste, en busca de la Sierra de la Plata.

La promesa de Salazar

Sin noticias de Ayolas, el adelantado envió a los capitanes Juan de Salazar y Espinoza, y Gonzalo de Mendoza, quienes recalaron también en la bahía de los carios, sobre el río Paraguay, donde los indios les recibieron amigablemente, cargándoles de víveres sus barcos y les ofrecieron su alianza. Salazar les prometió que a su vuelta fundaría un fuerte en dicho lugar en pago a las atenciones recibidas.

El cumplimiento de la promesa

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El día 15 de agosto de 1537, el capitán Juan de Salazar y Espinoza procedió a establecer el fuerte, origen de nuestra ciudad capital.

De este modo, cumplía con la promesa hecha a los nativos del lugar. Era el día de Nuestra Señora de la Asunción.

A partir de entonces, Asunción se constituyó en el Centro de Conquista y Colonización del Río de la Plata, hecho que le dio el nombre de “Madre de Ciudades”.

CANTO AL PARAGUAY

A ti, bella Asunción, yo te distingo

vibrando toda mi alma de emoción;

yo soy, dulce Asunción, igual que un hijo

que quiere darte un beso en su canción.

Es grande, Paraguay, mi gran cariño;

conozco de tu gente su bondad:

son buenos, consecuentes como amigos. . .

Por eso yo los quiero de verdad.

Asunción del Paraguay,

capital de mis amores,

tus naranjos y tus flores

los recuerdo sin igual.

Paraguay de mi querer:

En mis días de errabundo

que corría por el mundo yo

de ti me enamoré.

Si bien yo soy zorzal de otras playas

cantándole a tu pueblo soy feliz;

le canto donde quiera que yo vaya

canciones con nostalgia guaraní.

Oh suelo de mis líricas quimeras. . .

Oh tierra de esperanzas y de amor. . .

tus calles, tus mujeres, tus burreras. . .

me llenan de ternura el corazón.

Letra: HERIBERTO JOSÉ ALTINIER

Música: APARICIO DE LOS RÍOS,

EULOGIO CARDOZO