Servicios de apoyo a la educación inclusiva
El servicio de apoyo dentro de una escuela regular constituye una de las más eficaces estrategias de soporte de la inclusión escolar, desarrollada e implementada hasta la fecha.
El mismo es entendido como sede de los recursos humanos, materiales, teóricos y metodológicos de la educación inclusiva, orientado a favorecer el proceso de inclusión del alumno con necesidades específicas de apoyo educativo.
EL cumplimiento de sus propósitos se torna facilitador de los procesos de cambio que promueven la evolución de las instituciones educativas, de forma que progresivamente sean más autónomas, capaces de promover el desarrollo de sus alumnos y de sí mismas.
El proceso de atención en los servicios de apoyo se da a partir de la evaluación inicial, en ella se consideran dos aspectos:
La detección de alumnos. Se identifican quienes presentan dificultades ante los contenidos escolares y requieren de un mayor apoyo pedagógico y de otra naturaleza, ya que debido a sus características de aprendizaje, precisan apoyos diferentes a los de sus compañeros de grado.
La determinación de sus necesidades específicas de apoyo educativo, mediante la implementación de estrategias e instrumentos diseñados para tal efecto: observaciones, pruebas.
Una vez determinadas las necesidades, se elabora el plan de intervención que refiere a la serie de acciones que posibilitarán modificar las condiciones de desadaptación, bajo rendimiento o fracaso escolar de los alumnos ante los contenidos escolares y el contexto escolar, atendiendo sus necesidades particulares.
El maestro de apoyo es un profesional especializado, cuya actuación se diversificará en los distintos ciclos y grados, y por ello no tendrá responsabilidad directa de ningún grupo fijo de alumnos.
La función del profesional de apoyo es de colaboración, lo cual no significa que la responsabilidad del maestro de grado sea menor en la atención al estudiante.
Desde una perspectiva ecológica y curricular, el maestro de apoyo tiene que desempeñar funciones junto con la escuela, los maestros, alumnos, padres y la comunidad.
Por su perfil, su rol fundamental es el de asesor y colaborador, proporcionando conocimientos, métodos y recursos orientados a la resolución de problemas.
Debe ser un profesional implicado en la dinámica de la escuela y no uno aislado que atiende problemas puntuales.
Actividad
Explica el siguiente enunciado.
«El maestro de apoyo no es un experto o especialista que da la receta oportuna, sino alguien que colabora con el otro en la definición y resolución de problemas».
