Los participantes usaron tanto técnicas tradicionales como artefactos modernos, alimentados a leña o gas. Todos cocinaron los mismos alimentos: dos platos a base de cordero, uno con pollo, uno con carne vacuna, y un postre libre, cocido en un 60 % con el método del asado. El equipo argentino llevó discos de arado, parrillas, 15 cruces para asadores y un camado -una especie de horno de barro con parrilla que sirve como ahumadero-, pero no la carne. Ante tanta diversidad, se los juzgó por el sabor, la consistencia, la limpieza y la presentación. El jurado estuvo compuesto por chefs, críticos gastronómicos y periodistas de todo el mundo. Había un pozo de 50.000 euros en premios. Un equipo de Dinamarca, con 817 puntos, salió primero, seguido por Alemania y Liechtenstein, un principado ubicado en Europa, uno de los países más pequeños del mundo. El equipo argentino, que sumó 546 puntos, quedó en el puesto 32.
07 de junio de 2013 a la - 22:06
El Mundial del Asado
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