Parejas que “funcionan”

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Son como esos matrimonios que uno admira porque se complementan a la perfección y siempre hacen que una fiesta entre amigos sea una velada agradable. Estos alimentos han encontrado su pareja perfecta en las cocinas de todo el mundo y su combinación no los va a defraudar.

Todos conocemos parejas “que funcionan bien”. Uno es el que habla, el otro es el que escucha. Uno es desordenado y el otro, metódico y organizado. Como sea, las parejas exitosas son con frecuencia complementarias. Lo mismo sucede con la comida. Un elemento se complementa con otro en una combinación exitosa y se convierten en una pareja poderosa que le imprime carácter al plato. Estas son algunas asociaciones de alimentos de éxito comprobado, siempre que las usemos, no saldremos defraudados.

Cerdo y manzanas

La carne de cerdo tiene un sabor suave, discreto, al que le va bien cualquier cosa que pueda darle una pequeña sacudida. No obstante, la mejor combinación es con manzanas. Las manzanas no son particularmente fuertes en cuanto a su sabor, sino que ofrecen un elemento un tanto dulce y ligeramente ácido que funciona bien con la suavidad de la carne de cerdo. Además, las manzanas se derriten tiernamente al calor, convirtiéndose en un puré que es un buen complemento para el lomo de cerdo asado o las chuletas, que son más sabrosas y suaves. Una variante más extrema de esta asociación se logra reemplazando las manzanas por ciruelas disecadas, por ejemplo, en una brochette a la parrilla.

Peras y queso azul

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Es como una de esas relaciones de pareja en las que hay un introvertido y un extrovertido. La pera es el elemento introvertido; su sabor es dulce, suave y tiene un perfil bajo. El queso azul es el extrovertido, su sabor es picante y exige inmediata atención. La pera “domestica” al queso azul y el queso azul “eleva” a la pera, convirtiendo a esta en una excelente pareja para una ensalada e incluso como cobertura de una pizza. Hay un tercer ingrediente que podría ser “fruto” de esta pareja: las nueces.

Frijoles y salchichas

Quizá sean los mexicanos quienes han sabido sacar el mayor provecho de esta pareja, incluso añadiéndole el complemento picante del ají, pero su historia de amor comienza hace varios siglos, ya en las cocinas de los ingleses y germanos, generosamente acompañada con mostaza. ¿Por qué funcionan tan bien juntos? Las alubias son un poco dulces, y son excelentes emparejadas con cualquier cosa salada o un poco de humo, tales como salchichas, jamones o panceta.

Pescados y limón

¡Que levante la mano quien no haya probado nunca esta pareja! Los peces que tienen un sabor suave se puede “dibujar” con un poco del ácido que le proporcionan unas gotas de jugo de limón. Y funciona bien para el pescado azul fresco, que tiende a tener sabores más fuertes, como el salmón, el atún y las sardinas enlatadas. El limón puede “cortar” la grasa, logrando un perfecto equilibrio de sabor. El limón es el complemento perfecto porque es amargo, pero no “demasiado” amargo. Otros alimentos ácidos, como el vinagre, pueden abrumar a los peces, pero unas gotas de limón le dan la cantidad justa de sabor.

Carne y hongos

Las combinaciones perfectas no siempre tienen que depender de los opuestos. Este es el caso del matrimonio entre la carne y los hongos, por ejemplo. Ambos tienen un sabor salado y juntos ofrecen un sabor mucho más rico de lo que podrían lograr por sí solos. Eso es gracias al umami, el quinto sabor (después de ácido, dulce, amargo y salado) que a menudo se describe como salado, caldoso o carne. Poner el dedo en el sabor umami es difícil, pero es común en los hongos y la carne, y eso explica en parte por qué saben tan bien juntos. Un lomo al champiñón es el mejor ejemplo de un plato exitoso, en cualquier restaurante del mundo.

Fuente: www.eatingwell.com