La oficial falleció el viernes último sobre un camino terraplenado a 16 kilómetros de la ciudad de Tacuatí, cuando se iba sola y al mando de una patrullera con destino al lugar donde fue acribillado el ganadero Luis Alberto Lindstron.
Presionada por los jefes policiales de la zona para llegar en el menor tiempo posible a la escena del crimen, la agente imprimió la máxima velocidad a su patrullera, una camioneta Isuzu D-Max blanca, sin matrícula.
Pero debido a su inexperiencia como chofer, la joven oficial atropelló un profundo bache y a raíz de la violencia del impacto las ruedas delantera y trasera se desinflaron y el vehículo se tumbó varias veces en medio la calle.
La agente salió despedida del habitáculo del rodado y falleció casi en forma instantánea. Varios patrulleros que llegaron al sitio de la tragedia intentaron reanimarla, pero todos los esfuerzos fueron inútiles.
Fuentes de la Comandancia confirmaron que la jefatura de Policía de San Pedro debía designar a un personal subalterno para servir como chofer de la patrullera de Criminalística, disposición que no se cumplió en este caso. A raíz de este hecho y del asesinato de Luis Alberto Lindstron, el director de la 3ª zona Policial, a más de jefe de Policía y jefe de Orden de San Pedro fueron relevados.
