Mujeres privadas de libertad y sus derechos

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Al ser privadas de libertad, muchas mujeres también son privadas de ocuparse de la crianza de sus hijos menores de 4 años. En atención a que la gran mayoría está presa por microtráfico, el Mecanismo Nacional de la Tortura aboga por un enfoque de género para cambiar esta realidad.

“Mujeres, drogas y encarcelamiento” se titula el informe elaborado por la abogada y socióloga Diana Vargas, comisionada del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP) que aborda distintas aristas de la problemática de mujeres privadas de libertad.

El documento que trae a colación datos obtenidos del censo de mujeres privadas de libertad realizado en el año 2015 (ver cuadros) plantea la necesidad de ejercer políticas públicas a partir de la realidad. El referido censo reveló que la mayoría de las reclusas –el 58,5 %– está privada de su libertad por delitos vinculados a las drogas.

“Mayoritariamente, las mujeres se encuentran privadas de libertad por hechos punibles definidos en la Ley Nº 1340/88 y sus modificaciones, es decir por casos de microtráfico, posesión de sustancias estupefacientes y similares. Seis de cada diez mujeres se encuentran recluidas en el sistema penitenciario por una causa de narcotráfico y esta tendencia se observa en casi todas las penitenciarías y circunscripciones judiciales de la República”, refiere el informe.

Se vulnera el Código de Ejecución Penal

A criterio del MNP, en atención al costo social que implica la reclusión de la mujer, prácticamente casi todas madres (el 87,5% tienen hijos) y considerando que generalmente las personas recluidas son el eslabón más débil de la cadena, requiere un enfoque de género al abordar un proyecto de modificación de la citada norma.

Otro dato importante que destaca el informe es que al ser privadas de libertad por diferentes delitos, muchas mujeres también se encuentran privadas de derecho a ocuparse de la crianza de sus hijos menores de 4 años, lo cual vulnera el Código de Ejecución penal.

“Es imperativo el enfoque de género en la adopción de medidas legislativas y en materia de políticas públicas dirigidas a las mujeres en condición de vulnerabilidad en general y en las privadas de libertad en particular. Comenzar por comprender el origen de sus problemas específicos, los que provienen de un modo de entender su condición de mujer: maternidad (temprana-múltiple), escasa educación sexual y reproductiva, a cargo del cuidado de hijos y familiares. Las dificultades específicas que todas estas situaciones provocan para acceder a un trabajo o dar continuidad a la educación, sumados a la condición de víctimas, en muchos casos, de violencia familiar, abuso o explotación sexual”, puntualiza parte de la presentación del MNP.

Finalmente, el documento que describe con números esta problemática de la mujer que está privada de su libertad en Paraguay aboga por la revisión de la legislación vigente respecto al tema y la adecuación de la misma a los lineamientos establecidos en el documento “Mujeres, políticas de drogas y encarcelamiento. Una guía para la reforma de políticas en América Latina y el Caribe”.

Ley está redactada en forma “perversa”

“La ley está redactada de una forma perversa, porque la base es la tenencia y sobre vos cae la obligación de probar que sos adicta, entonces se invierte la carga de la prueba. Y aunque tengas una cantidad mínima, si no probás que sos adicta, te vas a prisión; luego, sigue el proceso y te condenan a 5 años que es lo mínimo”, explicó la viceministra de Política Criminal, Cecilia Pérez. 

La viceministra destacó el caso de una mujer, madre de tres hijos, uno de ellos un bebé, que ingresó por primera vez a la cárcel tras ser sorprendida con 8 gramos de marihuana.

“Lo que me preocupa es que no se profundiza por qué estas mujeres están en el microtráfico. Muchas son cabeza de familia y están en extrema pobreza, con 5 o 6 hijos. Hay que trabajar en la etapa previa para que no entren. Se van presas y pierden el control de sus casas; muchas trabajan y mantienen a sus familias desde la prisión. Lo que vemos es que si consiguen trabajo, ya no caen en eso. La causa principal del microtráfico es la falta de ingreso”, afirmó Cecilia Pérez.

LOS DELITOS

-El 58,5% de las internas tiene proceso por delitos relacionados con droga (Ley 1.340).

-El 20% está procesada por delitos contra la persona (homicidio, coacción sexual y secuestro).

-El 18,9% tiene procesos por delitos contra los bienes de las personas (robo, hurto, estafa, reducción y otros delitos similares).

-El 2,4% está presa por delitos contra la seguridad de la vida y de la integridad física, las relaciones jurídicas y el Estado.

EL PERFIL

-El 80% de las reclusas ingresó por primera vez a prisión.

-El 87,5% de las internas son madres.

-El 3,8% no asistió nunca a la escuela; el 38,8% asistió al colegio de entre el primer al sexto grado; el 24,2% de séptimo a noveno; el 24,7% entre el primer y tercer año de la media; el 6,6% asistió a la universidad y el 2% terminó sus estudios universitarios o tecnicaturas.

-El 44% de las mujeres privadas de libertad refirió haber sido víctima de violencia doméstica.

rferre@abc.com.py