Los prejuicios relativos al tipo de música que uno escucha son de nunca acabar, pues, como no todos poseen la misma mentalidad, surgen las inevitables discrepancias cuando de oír melodías se trata; esto lleva a las personas con mente muy cerrada a pensar siempre en lo malo. Como es sabido, la vida del joven es bastante criticada y más aún si sus preferencias no son del agrado del entorno.
Escuchamos alguna vez comentarios que juzgan a una persona por el estilo musical predilecto; abundan esta clase de opiniones y las sufren todos.
Es cierto que los jóvenes nos dejamos influenciar por canciones de ciertos grupos, pero no todas llevan por malos caminos, como la mayoría de la gente deduce. El hecho de preferir el rock no nos hace alborotados ni el heavy metal, violentos.
Si te preguntás qué escucha la gente con apariencia de hippies, tu respuesta más probable sería reggae; o de los que portan grandes cadenas en el cuello contestarías que son fanáticos del reguetón, ya que este estilo musical ha acaparado los oídos de los jóvenes en los últimos años. Muchas personas están convencidas de que este género es uno de los que más influyen en las acciones incorrectas.
A medida que uno va pasando etapas y momentos, encuentra tipos de música y en muchas de las ocasiones se siente identificado y se aficiona más a ciertos estilos, porque sobre gustos no hay nada escrito y, si de música se trata, la frase es ineludiblemente cierta. Y vos… ¿te dejás llevar por lo que alguien escucha o por la forma en que viste para juzgarlo?
Por Gabriela Vera (17 años)
