Bebé con dolor

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Si el infante no puede alimentarse, hay que descartar la presencia de herpes en boca, lengua, mucosa y garganta. El cuadro es muy incómodo y doloroso en algunas ocasiones, y en otras es asintomático.

La infección producida por el virus del herpes simple (VHS) tipo 1 se contagia por contacto con la secreciones orales de una persona infectada, incluso cuando esta no tenga lesiones (shedding o excreción asintomática). La persona que “aparentemente no tiene nada”, igual puede contagiar a los más pequeños.

El Dr. Luis María Moreno Giménez, pediatra y auxiliar docente de la Universidad Católica de Asunción, explica.

–¿Por qué temerle al herpes bucal?

–Es importante conocerlo y saber que puede traer complicaciones, es de cuidado, sobre todo en los lactantes menores de 6 meses, porque a veces impide su alimentación, e incluso algunos requieren internación por deshidratación.

Es especialmente grave en niños con dermatitis atópica, porque se puede producir una generalización de la infección. Las lesiones suelen curarse en 10 a 14 días.

–¿Es cierto que puede aparecer también en la garganta?

–Sí, cuando esta aparece en boca, lengua, mucosa yugal y en la parte posterior de la orofaringe (o garganta) es muy incómoda y el lactante tiene “dolor” al alimentarse. Otras veces puede ser asintomática o provocar síntomas inespecíficos como un cuadro catarral, faringitis o fiebre sin foco aparente.

La manifestación específica más frecuente es la gingivoestomatitis, que afecta a un 25-30% de niños, sobre todo menores de 4 años, y se puede acompañar de disfagia (dolor al tragar) y sialorrea intensa (babeo) que duran entre 6 y 7 días.

–¿Cómo se contagia?

–Por vía área o contacto de mucosa a mucosa (besos), son los adultos quienes le contagian a los pequeños.

Mamá preocupada

El Dr. Moreno Jiménez habla del virus oportunista.

–¿Qué recomendaciones le da a una madre preocupada por el herpes, pues el bebé no quiere comer?

–Que no se preocupe si es su primer cuadro, es autolimitado y no requiere tratamiento específico o sea antivirales, solo soporte sintomático, calmar el dolor y evitar que el niño se deshidrate.

–¿Existe alguna inmunidad? ¿Por qué algunos chicos son más propensos?

–Lo más importante también es prevenir a los padres de que puede volver a repetirse el mismo cuadro y el herpes tipo I (bucal-labial) no deja inmunidad, por lo tanto, es importante dar una buena información a los padres y cuidadores, por el contagio, para el manejo general de estos niños.

Algunos chicos son más propensos y, como este virus es “oportunista”, espera que el pequeño esté con otra infección viral, incluso exposición solar excesiva, problemas digestivos (diarreas) o en el trascurso de un resfrío común, el herpes “aprovecha” el desajuste de las defensas y reaparece.