21 de mayo de 2026

Cuando el centro del universo duerme en una cuna, la pareja suele pasar a “modo supervivencia”. ¿Es normal que baje el deseo, que cambie el sexo o que cueste encontrarse? Sí. La buena noticia: la chispa puede cuidarse sin presión ni culpas.


El contacto piel con piel con una madre nada más nacer es “el mejor comienzo” que un bebé puede tener en la vida, según la evidencia científica existente, que apunta a este gesto sencillo (y gratuito) como una gran estrategia terapéutica, ya que mejora la salud en aspectos clave.

