La vitamina D, que es la encargada de regular el paso de calcio (Ca2+) a los huesos, se puede obtener de dos maneras: mediante la ingestión de alimentos que contengan esta vitamina, por ejemplo: la leche y el huevo, o por la transformación del colesterol por la exposición a los rayos solares UV.
Se estima que 1.000 unidades diarias es la cantidad de vitamina D suficiente para un individuo sano adulto, ya sea hombre o mujer.
Si la vitamina D falta, los huesos empiezan a debilitarse y a curvarse, se observan malformaciones irreversibles como el raquitismo, enfermedad que afecta especialmente a los niños.
Según NICE, en Gran Bretaña las mujeres embarazadas, las personas con tez morena y los niños están en riesgo de padecer enfermedades óseas por la falta de vitamina D. También indicó que aquellos que viven en el norte de Inglaterra, donde la cantidad de días de sol es mucho menor que en el sur del país, tienden a contar con niveles más bajos de esa vitamina. El informe destacó además que casi el 75% de los adultos británicos de origen asiático tampoco cuentan con niveles apropiados de vitamina D durante los meses de invierno.
NICE instó al Gobierno a lanzar una campaña nacional para generar conciencia entre los médicos, enfermeras y otros profesionales de la salud acerca de la importancia de la vitamina D en la salud de la población. Recomendó que se entreguen tabletas de vitamina D de forma más generalizada en farmacias y alcaldías, como también suplementos vitamínicos, que en la actualidad solo se dan gratuitamente a embarazadas, madres con hijos y a niños de entre seis meses y cuatro años.
El profesor Mike Kelly, director del área de salud pública de NICE, afirmó que la nueva propuesta es vital para mejorar la salud de la nación. “La principal fuente natural de vitamina D es la acción del sol en la piel, así que aquellas personas que no pueden crear suficiente vitamina de esta forma necesitarán suplementos dietarios”, destacó el experto.
“Existe una falta de conocimiento por parte de los profesionales de la salud y de la población en su conjunto acerca de que una dieta balanceada por sí sola no provee de suficiente vitamina D al cuerpo”, agregó. Kelly explicó que la campaña nacional para una mayor concientización por la deficiencia de la vitamina D será de gran importancia. El gasto público para tratamientos a pacientes con deficiencia de vitamina D en Gran Bretaña se triplicó de 28 millones de libras esterlinas (47 millones de dólares) en 2004 a 76 millones de libras (128 millones de dólares) en 2011.
Fuente: ANSA
