El antígeno prostático específico es un marcador tumoral que es secretado por la glándula prostática. Se usa principalmente en la sospecha clínica del cáncer de próstata y como seguimiento de las respuestas al tratamiento del cáncer de próstata. El doctor César Cabañas, presidente de la Sociedad Paraguaya de Urología, sostiene que el PSA –por sus siglas en inglés– o antígeno prostático específico, no es cáncer específico, ya que en otras enfermedades de la próstata como la hiperplasia benigna y las inflamaciones, como las prostatitis pueden dar una alteración de los niveles de PSA en la sangre.
“Se trata de un método que consiste en la extracción de sangre y la medición correspondiente, varía según los métodos de laboratorio, pero tiene una constante que va de 0 a 4 ng/ml (nanogramos por mililitros). Los niveles de PSA también varían con la edad, considerándose como normal un aumento de hasta 0.5 ng/ml por año”, explica.
Por su parte, el doctor Gustavo Melgarejo, clínico, dice que la concentración del PSA en la sangre es frecuentemente elevada en hombres con cáncer de próstata. Cabe resaltar que los hombres que presentan síntomas de la próstata usualmente se hacen el análisis del PSA (junto con el examen digital del recto) para ayudar a los médicos a determinar la naturaleza del problema.
“Además del cáncer de próstata, algunos estados benignos (no cancerosos) pueden causar que aumente la concentración del PSA en el hombre. Las afecciones benignas más comunes de próstata que causan que se eleve la concentración del PSA son por ejemplo, la prostatitis (inflamación de la próstata). Además la hiperplasia benigna de la próstata (BPH) o agrandamiento de la próstata”, agrega.
Una cifra elevada
El doctor Cabañas dice que al encontrar una cifra elevada del PSA es función del urólogo saber si esa alteración del PSA se debe a un cáncer o a otra condición benigna de la próstata. Es ahí cuando se utilizan otros métodos como la palpación, la ecografía y, por último, la biopsia de la próstata que es la que finalmente confirma o descarta la presencia de esta enfermedad.
“También se utiliza el PSA como marcador de respuesta al tratamiento de la enfermedad, ya sea si fue sometido a una cirugía radical de próstata por cáncer o si utilizaron otras modalidades como la radioterapia o la castración química en estadios avanzados de la patología”, resalta.
El tacto rectal
El doctor Cabañas explica que el PSA no reemplaza al tacto rectal, lo que hace es dar una idea de que puede haber un agrandamiento de la próstata, ya sea un crecimiento benigno o maligno. Cabe resaltar que el tacto rectal es un complemento de los estudios que se deben hacer para detectar el cáncer de próstata, ya sea el PSA, una ecografía o una resonancia magnética. Recuerde que el PSA no es diagnóstico de cáncer, sugiere pero no es cáncer específico. El profesional concluye que si hay un PSA por debajo de lo normal se puede dejar de hacer el tacto.
No postergue la visita al médico, su vida es muy importante, mucho más que cualquier tabú o incomodidad. Converse con su médico y evite dudas penosas.
Detección de tumores
El doctor Melgarejo enfatiza que si un hombre que no presenta síntomas de cáncer de próstata elige hacerse exámenes selectivos de detección para esta enfermedad y se descubre que tiene una concentración elevada del PSA, el médico quizás solicite otro análisis del PSA para confirmar el valor original. Si la concentración es alta aún, el profesional tal vez recomiende que el paciente siga haciéndose análisis del PSA y exámenes digitales del recto en intervalos regulares para observar cualquier cambio que se presente con el tiempo.
“Si la concentración del PSA sigue aumentando o si se detecta una protuberancia sospechosa en el examen digital del recto, el médico podría recomendar otras pruebas para determinar la naturaleza del problema. Un urianálisis (examen general de orina) posiblemente se recomiende para buscar una infección de las vías urinarias. Tal vez el médico recomiende también exámenes de exploración con imágenes, como una ecografía por el recto, radiografías, o una cistoscopía”, agrega.
Sostiene el profesional que “si se sospecha de la presencia de cáncer el médico recomendará una biopsia de la próstata. Durante este procedimiento, se insertan agujas huecas en la próstata que se insertan por la pared del recto (biopsia transrectal). Un patólogo examina el tejido al microscopio y el médico puede usar una ecografía para ver la próstata durante la biopsia, aunque la ecografía sola no se puede usar para diagnosticar el cáncer de próstata”.
“La detección del cáncer de próstata en un estadio inicial quizás no reduce la posibilidad de morir por cáncer de próstata. Cuando se usa como examen de detección, el análisis ayuda a detectar pequeños tumores que no causan síntomas”, agrega.
El doctor Melgarejo dice que “muchos tumores que se encuentran por el PSA crecen con lentitud y tienen poca probabilidad de amenazar la vida de un hombre”.
