Secuestros: auge de una terrorífica industria

La industria del secuestro impulsada por el autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) dio lugar una década de dolor y muerte de personas inocentes.

El secuestro de María Edith Bordón de Debernardi conmocionó a la sociedad paraguaya.
Tapa de ABC Color del 17 de noviembre de 2001, fecha del secuestro de María Edith Bordón de Debernardi.

Durante el gobierno de Luis Ángel González Macchi, ocurrió el primer secuestro del grupo terrorista EPP: el de María Edith Bordón de Debernardi (41). Fue el viernes 16 de noviembre de 2001 en el parque Ñu Guasu, de Luque. El ingeniero Antonio Debernardi (+), esposo de la víctima, reveló que pagaron US$ 1.000.000 por el rescate, y María Edith fue liberada en la madrugada del martes 19 de enero de 2002, tras permanecer 64 días en cautiverio.

Cecilia Mariana Cubas Gusinky (31) fue secuestrada en San Lorenzo el 21 de setiembre del año 2004. La familia desembolsó la suma de 300 mil dólares. Fue la primera víctima mortal del EPP.

El niño Amín Riquelme (10) fue víctima del secuestro el 11 de octubre de 2004. Fue encontrado muerto el miércoles 13 de octubre, en un baldío de Moras Cue, Luque. Fueron condenados como culpables los tíos de la víctima Luis Fernando Giménez (autor moral) y Myriam Riquelme, entre otros.

Luis Lindstron (58), secuestrado el 31 de julio del 2008. Su liberación se produjo el 12 de septiembre del 2008 tras el pago de rescate de US$ 130.000. Sin embargo, cinco años más tarde, el 31 de mayo del 2013, el ganadero fue muerto a tiros por miembros del EPP.

Fidel Zavala Serrati (45), secuestrado por el EPP el 16 de octubre del año 2009 en la estancia Mabel, de Paso Barreto, departamento de Concepción. Fue liberado el 17 de enero del 2010, luego de que sus familiares pagaran US$ 550.000.

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