Más que presentar obras terminadas, Darío Cardona propone en Corpus Expositivo un recorrido por distintos estados de transformación. La muestra, que se habilitará a las 20:00 en el Centro Cultural Manzana de la Rivera (Ayolas 129 entre Benjamín Constant y Mariscal Estigarribia), reúne tres series que dialogan entre sí y que fueron desarrolladas a partir de la intervención de imágenes y materiales vinculados con la piel y el cuerpo.
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“Corpus Expositivo, si bien está compuesta por tres series diferentes, cada obra dialoga con la siguiente, cada una tiene una razón de estar ahí, un porqué, así como la forma en que es expuesta”, explica Cardona. Esa relación entre las piezas también determina la manera en que la muestra ocupará los distintos espacios del centro cultural.
En Casa Castelví se presentará la serie “El interregno”, mientras que “Exuvia” ocupará el Patio de la Galería. El Patio Exterior albergará una intervención realizada conjuntamente por Cardona y Roque Ardissone, que será presentada durante la inauguración. La exposición permanecerá abierta durante agosto y septiembre.

La investigación de Cardona parte de su interés por el cine y, particularmente, por el fotograma. En lugar de considerarlo únicamente como un registro, el artista lo aborda como una unidad temporal que puede ser intervenida y modificada. Desde esa perspectiva, las imágenes atraviesan distintos procedimientos hasta adquirir nuevas formas y significados.
La piel aparece como uno de los conceptos que atraviesan las tres series. En “El interregno”, se relaciona con la piel durante el acto de un abrazo, mientras que “Exuvia” toma como referencia a los organismos que abandonan una capa o estado para continuar su proceso de crecimiento. El cuero también forma parte de esta exploración, entendido como una piel que alguna vez perteneció a un cuerpo.
El proceso de elaboración involucró al propio artista de manera directa. Cardona trabajó con los materiales en piscinas, donde los abrazó y cepilló como parte de una búsqueda que combina experimentación física y artística. Sobre las superficies aplicó materiales bioquímicos, resinas, dibujos, veladuras y distintas capas, sometiéndolas a procesos sucesivos de transformación.

Los procedimientos corrosivos y los compuestos utilizados responden a una investigación tanto conceptual como técnica. Las imágenes son llevadas por etapas de degradación, mutación y reconstitución, mientras que el cuerpo del artista se incorpora al proceso como un elemento más de la experimentación.
Así, Corpus Expositivo plantea una muestra en la que la transformación no aparece solamente como un tema, sino también como parte del modo en que las obras fueron producidas. Fotografía, materia y cuerpo se relacionan en un recorrido que podrá visitarse durante los meses de agosto y septiembre en la Manzana de la Rivera.
