Fran Villalba y la música para un cine que transforma

Inmerso en proyectos internacionales que comparten el mismo espíritu “por ser honestos” y persiguiendo siempre involucrar su creatividad con un “cine que haga pensar”, el compositor paraguayo de bandas sonoras Fran Villalba sigue sumando credenciales a su carrera. En esta nota habla de sus nuevos trabajos, sus procesos, las historias que lo movilizan y sus deseos de que el cine pueda aportar a construir una sociedad más empática.

Fran Villalba atraviesa una nueva etapa en su carrera y su vida.
Fran Villalba atraviesa una nueva etapa en su carrera y su vida.GENTILEZA

“Planetario” es el nombre del estudio de grabación de Fran. Un espacio en el centro de Asunción donde el músico se sumerge a bucear por las profundidades de los sentimientos que atraviesa con cada proyecto en el que se involucra para así plasmar eso en sus creaciones musicales.

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En ese espacio Fran revisa sus propias constelaciones de emociones cada vez que comienza una nueva travesía. Una de ellas fue el cortometraje “Gods With Amnesia” (Dioses con Amnesia), de Lucas Jatobá, escritor y director que cuenta con tres nacionalidades: australiana, brasileña e italiana.

El audiovisual cuenta la hsitoria de un veterano de guerra que sufre de trastorno de estrés postraumático. Está a punto de quitarse la vida cuando una misteriosa llamada telefónica lo hace cuestionar sus creencias fundamentales sobre la vida.

“Es una ficción pero hay cuestiones ideológicas que tienen que ver con sus creencias y su ideología”, dijo sobre el trabajo de Jatobá, un escritor y director al que Villalba conoció en Barcelona, en un encuentro para cineastas organizado por el Raindance Film Festival en el año 2018.

Fran resaltó también la multiculturalidad de este trabajo, que ya está concluido y estrenará este año previo recorrido por festivales. “El guion fue escrito en Barcelona, el film fue rodado en Australia y la postproducción se realizó en San Pablo, Brasil”, señaló.

Pero con tantas influencias ¿cómo encontrar los sonidos para transmitir las sensaciones de protagonista? Partiendo de una sensación de “oscuridad” Fran superpuso capas de sonido fusionando muchos instrumentos. También introduce un “tic tac” que refiere al tiempo “que se acaba en algún momento”.

“Hay un violoncello gigantesco (interpretado por la cellista paraguaya Mavi Goydy Ríos) que es la humanidad en sí” que se mezcla con “un pequeño mar de sonidos aleatorios, algo adrede para demostrar que hay cosas que no se pueden controlar”, explicó.

También introdujo el sonido de un arghul (ejecutado por el venezolano Lester Paredes), instrumento tradicional árabe (ya que el personaje participó de una guerra en ese territorio) pero mezclado también con sonidos de sintetizadores. “De alguna manera los instrumentos te llevan a ciertas regiones geográficas, ciertas piezas te pueden llevar a momentos históricos inclusive, y como esto sucedió en una zona árabe, me pareció interesante que tenga una reminiscencia”, dijo.

Sentir la historia

“Siempre busco tener un concepto primero ideológico y después empiezo a buscar el instrumento, de qué manera podemos representar esto. A mí me funciona mucho generar empatía y de alguna manera vincularme de manera fuerte en el proyecto. Es como una forma de trabajar que me funciona. Involucrarme desde el guion: siempre me pongo a pensar desde el punto de vista del personaje o del director y ahí empiezan a fluir de las ideas”, contó Villalba sobre sus procesos.

Acerca del trabajo con Lucas, indicó que fue muy interesante el poder conocer a una persona que viene investigando hace muchos años sobre la vida en el universo y en la posibilidad de que existan otros universos.

“Todo lo que él plantea está sustentado en estudios. Él pregunta ¿por qué tenemos que pasar por todo esto?, como sufrir; dice que la vida es una escuela difícil pero por la que hay que pasar sí o sí para poder entender porque de la oscuridad proviene la luz”, reflexionó el músico, que tuvo el desafío de plasmar todo eso en sonidos.

Sobre el tema del cortometraje, aseguró que le fascinó aportar desde su visión. “No está mal para nada el cine de entretenimiento, pero me gusta el cine que te hace pensar y que te hace cuestionar”, mencionó además sobre cómo elige sus proyectos que van desde la recordada música de “7 Cajas” hasta uno finalizado recientemente: la música original del largometraje nacional “Yaca’a” de Ramiro Gómez.

En ese sentido, profundizó: “Creo que en el arte hay cierta responsabilidad”. Pensó que incluso ver un cine de entretenimiento es válido pero hay que ser conscientes de lo que uno está viendo.

“El cine es una herramienta muy potente. En Estados Unidos, por ejemplo, se usaba el cine para generar nacionalismo. “Rocky” mismo te decía que él era el bueno e Iván Drago, el ruso, el malo. Planteaba ese discurso de que los norteamericanos son los buenos y los malos son los rusos. Entonces si uno no es consciente y no se da cuenta, no cuestiona lo que está viendo, puede ser grave”, reconoció.

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Revisarse y cuestionar

En medio de ultimar detalles para el cortometraje “Gods With Amnesia”, Fran también estaba cerrando un trabajo en desarrollo: la música original para “Hogar”, largometraje documental de producción peruana del director Jano Burmester.

En “Hogar” Jano quiso conocer la historia de su familia y en ese proceso se conoció más a sí mismo. Un trabajo en otro registro audiovisual y desde otro abordaje, pero con un punto en común con el corto: ambos proyectos son contados desde que sus directores han cuestionado y revisado cosas.

“Jano comentaba que los hombres no estamos acostumbrados a hablar de nuestros sentimientos, pero eso me parece un tabú. Por eso creo que se anima a romper esquemas. Es valiente al abordar esto de revisar los vínculos familiares, aparte que no es común que un hombre esté hablando de sus sentimientos. Es una tradición que no tiene mucho sentido. Por suerte esto se está desdibujando de a poco. Para mí hacer súper bien hablar de los sentimientos, revisar qué tenemos adentro y por qué. Hablar”, resaltó.

Sobre este trabajo, Fran expresó que fue un desafío la total libertad que le dio Jano, quien además le dijo que quería “el sonido Fran Villalba”. Eso le generó un conflicto porque no sabía si debía repetir una fórmula o saltar al vacío dejándose llevar por sus sentimientos.

“Es un desafío tratar de no sonar siempre igual y tratar de conseguir variedad. Eso es reinventarse, arriesgarse a no quedarse siempre en el área de confort con lo que ya funciona. Para mí es apasionante tratar de variar y arriesgarse. Jano quería que suene a lo que a mí me produjo el documental, ahí fluyó muchísimo. Toda la música de ‘Hogar’ se siente nostálgica”, refirió sobre la película que aún no tiene fecha de estreno.

Fran celebró también este proyectó y subrayó la palabra “cuestionarse”, una que le parece “muy interesante”. “Creo que acá (en Paraguay) deberíamos adoptarla un poco más, preguntarnos qué está pasando. No ir tan lejos a nivel general, donde sí todo está mal, pero ¿y si revisamos el entorno?”, sentenció. Por eso expresó su felicidad de poder involucrarse en proyectos que le hagan crecer como persona.

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El cine como herramienta para crecer y desarrollarse

Tanto “Gods With Amnesia” como “Hogar” son historias honestas de cada uno. “Ellos se animan a plantear porque es fácil evadir. Incluso es muy probable que esto a mucha gente no le guste”, remarcó Villalba sobre estos trabajos. El compositor insistió en la importancia de que el cine refleje lo que es la vida misma donde “no todo es final feliz”.

En estos casos, sus herramientas para saber qué y cómo plasmar, vienen de muchos lugares. “La lectura, el cine, el entorno, todo lo que me pasa, todo eso me contribuye a componer”, observó.

Recordó cuando grabó en su estudio el disco “Mundo Abstracto” con la cantautora paraguaya Stefy Ramírez y el proceso de transformación que vendría para ella. “Le dije que probablemente cante distinto dentro de 10 años ‘porque te van a suceder cosas buenas y malas y eso se transmite en la voz, y para eso solamente hay que vivir’. Eso me viene pasando a mí y me encanta enriquecerme de todo, de lo vivencial pero también de los libros, del cine, de la cultura, todo eso se traduce en música. Yo no podría componer algo si no tengo sustento. Eso es lo maravilloso del arte. Por eso me gusta el cine que tiene contenido, creo que transforma”.

Incluso, observó que “pareciera ser que el cine hollywoodense se dio cuenta que por ahí va el cine, por eso la inversión en cine latinoamericano, por ejemplo. Se dieron cuenta que también hay otras miradas que a la gente le gusta y que están interesando”. En dicho marco planteó que “hay demasiado buen cine en historias íntimas, introspectivas, latinoamericanas o de otras regiones. Son otro sentir, otra percepción de la vida”.

Vivir todo esto a Fran le deja muchas enseñanzas y, quizás, una de las más importantes para él es la del respetar al otro, sus pensamientos y su ser individual.

“La palabra individualidad me suena mucho últimamente. El respeto por el ser distinto, aceptar lo diferente. Esa parte es una materia pendiente acá. Yo disfruto muchas veces de estar escuchando. Eso es lo que yo veo que como sociedad tenemos que abordar y mejorar, valorar las diferencias porque cada uno es un ser irrepetible”, señaló.

En ese sentido, añadió que él encuentra también riqueza en el compartir puntos de vista y allí el cine es también responsable de esas enseñanzas. “Hacer un cine que te haga pensar” es fundamental para Fran, quien además vive de cerca el crecimiento de su hija entre la música y los juegos. Con ella, dijo, “voy a tratar de tener en cuenta esto de la individualidad, que sea lo que quiera ser. Hay que respetar el ser diferente y en ese ser diferente estar en sociedad”, cerró.

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