La comedia “Cortocircuito” llega a Paraguay tras una exitosa temporada en Córdoba, Argentina; y también funciones en Uruguay. Este viernes 22, sábado 23 y domingo 24 de mayo se presentará a las 20:30 en la Sala de Convenciones del Banco Central del Paraguay (Federación Rusa c/ Augusto Roa Bastos).
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“Que el teatro trascienda y pase fronteras es genial. Hay mucha gente que no ha podido ir a Argentina y traerle el teatro a su casa es divino”, afirmó el actor y director Diego Ramos, quien retornó a nuestro país tras las funciones que ofreció el año pasado con “SEX”.
El artista también celebró la posibilidad de poder conocer nuevas culturas, disfrutar de la gastronomía y de la arquitectura de los lugares. “Siempre las giras tienen eso, el agradecimiento que venís a su casa”, añadió el artista, quien cuenta con una destacada trayectoria en el teatro y la televisión.
Ramos afirmó que “Cortocircuito” es una “comedia blanca, inocente, con muchos equívocos”. “Es una comedia de puertas, como un voudevil, que tiene sus dobles sentidos por momentos, pero nada que hiera la susceptibilidad de nadie”, agregó.
Entre la IA y las relaciones humanas
Explicó que la obra aborda lo que está sucediendo, en tono de humor, “sin elevar el dedo ni señalar a nadie”, con la inteligencia artificial (IA), la tecnología, las aplicaciones.
“Es poner en la balanza qué pasa con las aplicaciones tecnológicas contra las relaciones humanas. Entonces creo que, quien más quien menos, se va a ver reconocido o reconocida en algo que está sucediendo en el escenario”, remarcó.
La trama presenta a Ulises (Yayo Guridi), un creador tecnológico que está por presentar su mayor invención: un robot humanoide diseñado para revolucionar el sistema, incluso postulándose como candidata al gobierno.

Sin embargo, todo se desata cuando Ángel (Pedro Alfonso) provoca un cortocircuito que desprograma al robot. En medio del caos, aparecen personajes que complejizan aún más la situación: el encargado del edificio (Ramos), la hija del creador (Juli Poggio), la compradora del robot (Vivi Saccone) y el propio robot, interpretado por Ana Paula Buljubasich,
Diego Ramos calificó de un hermoso desafío dirigir esta obra, siendo la segunda vez que está al frente de la compañía. Detalló que si bien no acostumbra a dirigir y actuar al mismo tiempo, se unió al reparto luego de que Sebastián Almada salió del proyecto tras concluir la temporada de verano.
“Soy el único que tiene la suerte de saber lo que sucede con la gente desde arriba del escenario y desde abajo del escenario, porque ya los vi cómo la viven y cómo la sienten”, comentó.
Ana Paula Buljubasich afirmó que están muy expectantes de lo que van a ser estas funciones en Paraguay. “De alguna forma nosotros ya tenemos el código, ya sabemos los momentos de más risas, qué se yo. Pero este es un público distinto y seguramente que hay cosas que se van a reír más y otras menos, como que van tanteando según también la forma en que se lo dice”, indicó la artista oriunda de Ecuador.

“Nos adaptamos siempre al lugar en donde vamos y eso lo hace un poquito más especial también ¿no?“, acotó.
La artista, que participó en la serie “En el barro”, afirmó que nunca se imaginó que iba a hacer de robot en algún momento de su vida.
“Hubo mucha investigación. Busqué realmente los humanoides que están hoy en día y es una locura. Son realmente muy reales y es muy loco hasta donde hemos llegado”, comentó.
Agregó que estudió sus movimientos, la forma sarcástica de responder. “Adquieren también el humor del ser humano y mientras más le hablas, más los humanizas”, subrayó.

En este sentido, afirmó que le resultó muy interesante que este trabajo le haya permitido conocer lo que realmente pasa hoy en día con los humanoides, con los robots.
“Justamente juega con eso. No se sabe si yo soy real o es de mentira, no lo entienden. A partir de eso hay mucha comedia”, sostuvo.
Ramos afirmó que conoce gente que trata a la IA como “psicólogo, amigo, pareja, médico, todo y lo que diga es palabra santa, no hay margen de error para ellos”. Agregó que de todo esto se habla en la obra, a través del humor.

“También está la adolescente que está todo el tiempo escuchando otras cosas, con todos los aparatos y desconectada total del mundo. Hay para todos”, sostuvo Ramos, haciendo referencia al personaje de Juli Poggio.
Los artistas celebraron que difícilmente el teatro pueda ser reemplazado por la tecnología. “Gracias a Dios en el teatro se corta la luz y nosotros, los humanos, podemos seguir haciendo teatro. O en una plaza. Una máquina no lo va a poder hacer nunca”, concluyó el actor y director.
¿Cuánto cuestan y dónde se consiguen las entradas?
La producción de la obra en nuestro país está a cargo de A Mamá le dieron dos años y las entradas están a la venta en Ticketea (www.ticketea.com.py). Los precios y sectores son:
- Platea alta: G. 253.000
- VIP Plata: G. 286.000
- VIP Gold: G. 319.000
