La relación entre el barro, la memoria y los conocimientos transmitidos entre generaciones atraviesa la obra de Julia Isídrez. Nacida en Itá, la artista paraguaya trabaja a partir de técnicas ceramistas heredadas de su familia, pero desarrolla formas que se apartan de los objetos utilitarios tradicionales para dar lugar a criaturas fantásticas, con múltiples cabezas, cuerpos redondeados y bocas abiertas.
Lea más: Festival Mundial del Arpa: Una noche para escuchar todo lo que el arpa tiene por decir
Esta producción es el eje de “Mud is everything” (“El barro lo es todo”), exposición que se presenta en Nottingham Contemporary, Inglaterra, y que reúne obras realizadas a lo largo de su trayectoria. La muestra está acompañada por una publicación homónima que busca ampliar el acercamiento a su trabajo mediante aportes de investigadores y referentes del ámbito artístico y cultural.
Julia Isídrez y la cerámica paraguaya: una tradición que se transforma
Las notas curatoriales de la exposición sitúan la práctica de Isídrez dentro de una historia de transmisión familiar que se extiende por generaciones. La artista aprendió de su madre, Juana Marta Rodas, quien también había recibido esos conocimientos de su propia madre. El vínculo entre ambas creadoras es fundamental para comprender una producción en la que las técnicas heredadas conviven con la exploración de nuevas formas.

Según el texto curatorial, la práctica de Isídrez no representa ni un comienzo ni una culminación dentro de esa historia, sino un momento de un proceso que continúa. “Existe ahora, en este momento específico, como una práctica viva”, señala el documento, que plantea el cambio como parte constitutiva de esta tradición.
Las notas también reconstruyen el desplazamiento de la cerámica desde los objetos cotidianos hacia formas menos reconocibles. Los cántaros y otros recipientes de uso doméstico perdieron parte de su función ante la expansión de materiales como el plástico, el vidrio y el metal. En ese contexto, Rodas comenzó a desarrollar piezas que se alejaban de la utilidad práctica y que ella misma describía como sueños. Junto a su madre y maestra, Isídrez profundizó esa exploración hasta construir su propio repertorio de criaturas imaginarias.
El texto curatorial describe estos seres como quimeras: figuras que parecen inalcanzables, surgidas de los sueños y la imaginación de la artista, pero que también pertenecen al mundo que habita. Sus formas fantásticas mantienen vínculos con las tradiciones populares, el folclore y el entorno natural.

Julia Isídrez: técnicas de cerámica paraguaya y conocimientos heredados
La obra de Isídrez también permite observar la continuidad de técnicas ceramistas vinculadas a comunidades paraguayas. Las notas de sala explican que la artista trabaja con ñai’ũpo, una práctica asociada a Itá, Tobatí y Yaguarón, que, según el documento curatorial, fue reconocida por la UNESCO en 2025.
El proceso requiere conocer las características de la arcilla local y seleccionar el material adecuado. Para modelar las piezas se utiliza, entre otras técnicas, el colombino, que consiste en construir las formas mediante rollos de barro. Las manos y herramientas como la tacuara permiten trabajar y refinar las superficies, mientras que la cocción en hornos de leña contribuye a obtener distintos acabados.
La tacuara, además de su función práctica, aparece en las notas curatoriales como un símbolo material de la transmisión del conocimiento entre madres e hijas, maestras y aprendices. De este modo, el trabajo con el barro comprende tanto procedimientos técnicos como una relación con los materiales, el territorio y las personas que mantienen viva esa práctica.
El documento también aborda las categorías con las que históricamente se ha clasificado la cerámica guaraní, a menudo situada bajo denominaciones como artesanía, tradición o arte popular. En ese contexto, destaca el papel del Museo del Barro, en Asunción, en el reconocimiento de artistas como Rodas e Isídrez y en la valoración de los saberes transmitidos entre generaciones.

“Mud is everything”: el libro sobre la obra de Julia Isídrez
Además de reunir obras de distintas etapas de la trayectoria de Isídrez, “Mud is everything” cuenta con una publicación titulada “Julia Isídrez: Mud”, realizada como parte del proyecto expositivo. El libro incorpora contribuciones de Salma Tuqan, Damián Cabrera, María Wills Londoño y Katya García-Antón, entre otros participantes vinculados a la investigación y al programa público de la muestra.
La publicación cuenta con el apoyo de Fundación Itaú y constituye un registro que acompaña la exposición, al reunir textos y perspectivas que permiten profundizar en la práctica de la artista más allá del recorrido por las obras.
La exposición está curada por Salma Tuqan y Niall Ó Faircheallaigh, con la asistencia de Klara Szafrańska. Se trata de la primera exposición individual institucional internacional de Isídrez.
“Julia Isídrez: Mud is everything” permanecerá abierta hasta el 10 de enero de 2027 en Nottingham Contemporary, ubicado en Weekday Cross, Nottingham, Inglaterra. La entrada al centro de arte es gratuita.
