“Ojalá mi garganta esté a la altura de todo el amor que me brindan”, expresó Luciano Pereyra poco después de subir al escenario del Arena Asunción, ante un público que lo recibió con gritos de entusiasmo y algunos celulares en alto para registrar el momento.
El cantante y compositor argentino también reparó en la lluvia, que azotó a Asunción un par de horas antes, y en la luna que brillaba esplendorosa tras el paso de las nubes.
La cumbia “Ahora resulta” marcó el inicio del concierto, seguida por “Una mujer como tú”. “¡Rohayhu Paraguay! Qué alegría estar en esta tierra guaraní, gracias por este lindo recibimiento", señaló.
Acompañado por ocho músicos en el escenario y vistiendo un traje de color gris claro, Pereyra siguió su presentación con la balada “22 de marzo”, una de las nuevas canciones de su álbum Te sigo amando.

El público lo acompañó a cantar “Sin testigos”, uno de los grandes éxitos de su carrera, a la que le siguió la balada “Es mi culpa”.
“¿Estamos para llorar o para bailar?“, señaló Pereyra, al preguntar si preferían las baladas o algo más movido. ”Hacemos un mix", respondió y dio paso a una versión en cumbia de “Me enamoré de ti”.
El sonido del bombo legüero marcó el ritmo de la chacarera “Chaupi corazón”, donde el cantante se lució con algunos pasos de baile.
Luego, le cantó el “Cumpleaños feliz” a una fan y mientras, al parecer solucionaban un inconveniente técnico, la gente aprovechó para también cantarle la canción de cumpleaños a Pereyra, que este lunes cumple 45 años.

La balada “Enséñame a vivir sin ti” siguió en el repertorio, en el que el cantante tampoco dejó afuera su versión de la guarania “Mis noches sin ti”.
Con “Yo no quiero olvidarte” comenzó a subir la energía para elevarla al máximo con “Qué suerte tiene él” y la cumbia “El vestido rojo”.
Luciano Pereyra, a viva voz y emocionado hasta las lágrimas
Tras un cambio de vestuario regresó al escenario para cantar “Quédate conmigo” y luego “Te sigo amando”. En esta balada, Pereyra se emocionó hasta las lágrimas y luego relució la gran potencia de su voz cantando a capela y sin micrófono.
Conversando con Rosario y Melisa, una madre e hija que estaban entre el público, el artista recordó que tiene sangre paraguaya y también la cercanía del origen de su madre con nuestro país.

“Esta canción me costó mucho hacerla”, comentó a modo de introducción de la cumbia “Mi primer amor”, que fue dedicada a su madre Ángela, “a todas las madres presentes y a todas las que desde algún lugar nos guían”.
Siguiendo con este momento más introspectivo del show, Luciano Pereyra sentado solo en un banco con una guitarra, afirmó que la siguiente canción le permitió conocer muchas historias. “Muchas veces no nos damos cuenta que uno a veces necesita de la mano de alguien”, expresó.
Así dio paso a “Tu mano”, una balada cuya inspiración surgió de los diez días que el artista pasó en coma en 2011, a raíz de complicaciones de una cirugía.
Llevando la energía a un lugar más alegre llegó “Me gusta amarte”, para luego invitar al público a chapar. Conversando con una pareja, dio inicio a “Porque aún te amo”, mientras en la pantalla se pudo ver a varias parejas dándose efusivos besos durante la canción.
De baladas a cumbias y cuarteto para bailar
Las baladas “Perdóname”, “Seré”, “Tu dolor” sonaron primero en su versión original, pero luego fueron interpretadas por Pereyra en versiones de cumbia. Les siguió el cuarteto “Si te vas” y la versión de “Si no es muy tarde” en el mismo ritmo cordobés.
Tras despedirse brevemente del público, Luciano Pereyra volvió al escenario para cerrar la presentación con una camisa sin mangas e interpretando la cumbia “Como tú”, poniendo a bailar a todo el público presente.

En este concierto de poco más de dos horas, el cantante demostró que no precisa de autotune ni efectos y que mantiene su voz tras casi tres décadas de carrera. Su garganta respondió con creces a lo que señaló al principio.
También demostró el gran vínculo que mantiene con Paraguay y su cultura, tirando algunas frases en guaraní y haciendo referencia al tereré, la sopa paraguaya y la Virgen de Caacupé.
La apertura del show estuvo a cargo de Alam Cañete, quien acompañado por un tecladista y guitarrista ofreció versiones de temas de Ricardo Montaner, Cristian Castro, Luis Miguel, así como polcas y guaranias, siendo bastante aplaudido por el público.

