Entre 20 y 30 familias de aborígenes permanecen en el parque Alejo García de Ciudad del Este, sobreviviendo en precarias carpas, sin acceso a agua potable ni sanitarios. Subsisten mediante donaciones y limosnas.
En el lugar se puede ver a una gran cantidad de niños y adolescentes que, además de exponerse a la lluvia y al calor, permanecen deambulando en el parque e incluso cruzando las peligrosas avenidas adyacentes para pedir dinero a los automovilistas.
Niña murió por desnutrición: fiscala explica por qué no pidió prisión para padres indígenas
Los aborígenes son mayormente de otros departamentos y, como son de la parcialidad mbya guaraní, es difícil acomodarlos en comunidades del Alto Paraná, donde prevalece la etnia ava guaraní; el choque cultural y religioso impide una convivencia armónica.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
La situación de los indígenas es una preocupación permanente del obispo de la Diócesis de Ciudad del Este, monseñor Pedro Collar, quien en cada celebración resalta la necesidad de dar respuestas a los mismos.
Hace unos meses incluso lideró una reunión interinstitucional en busca de una solución a las necesidades de los aborígenes.
El hermano Thomas Hasler, del equipo pastoral indígena, quien se encarga de las comunidades de la zona urbana, relató que están en busca de una solución definitiva, pero que tropiezan con varias dificultades.
Final feliz: localizan a beba indígena que estaba desaparecida en Ciudad del Este
Relató que, además de la imposibilidad de una reinserción en las comunidades locales, también se enfrentan a la falta de un representante del Indi en el departamento.
En una primera reunión con los aborígenes, estos explicaron que necesitan acceso a la tierra, debido a que en sus comunidades de origen ya no hay lugar. Sin embargo, desde el Indi habrían informado que no cuentan con presupuesto para la compra de tierras.
Estos son los seis casos de feminicidio en comunidades indígenas
“En sus comunidades de origen no tienen dónde cultivar, no tienen posibilidad de generar sustento para sus familias y afirman que, en vez de volver a su comunidad, prefieren permanecer donde están porque, por lo menos, no pasan hambre gracias a la solidaridad de la gente. Pero el sueño de ellos es conseguir una tierra propia”, expresó.
Una de las alternativas que se está analizando es la adjudicación de tierras en el distrito de Minga Guazú, donde ya hay una ocupación campesina, pero aún quedan muchos trámites por definir.